Álex Pérez (Madrid, 1991) será uno de los primeros españoles en saltar al terreno de juego este fin de semana. La Liga alemana vuelve y su equipo, el Arminia Bielefeld, líder de Segunda División, espera que la competición pueda concluirse para lograr el ascenso.
—El fútbol vuelve en Alemania este fin de semana. ¿Se sienten preparados para el regreso? ¿Hay miedo?
—Miedo ninguno, pero sí respeto por la situación. Tenemos unos grandes profesionales que cuidan de nosotros para que todo esté bien. Estamos preparados, pero lógicamente hemos perdido ritmo de competición, algo que sólo consigues con los partidos de Liga. Todos los equipos nos encontramos misma situación y no hay excusas.
—¿Cuántos test y de qué tipo les han hecho en los últimos 15 días?
—Nos suelen hacer dos PCR por semana hasta que comience la competición, que pasarán a ser tres porque también nos los harán el día antes de los partidos para verificar que todos los que van a jugar estén sanos. El primero que nos hicieron cuando regresamos a los entrenamientos fue un análisis de sangre para ver si habíamos tenido el virus o teníamos anticuerpos.
—¿Están controlando también con test a su entorno más cercano?
—Sí. El club nos ha brindado la posibilidad de hacernos test a nosotros y nuestros familiares. Ha puesto mucho interés y es de agradecer.
—En España, un jugador del Cádiz (Fali) se ha negado a volver. ¿Ha habido algún caso parecido en Alemania?
—Que yo haya escuchado no. Aquí tenemos muchas ganas de volver a competir y conseguir el nuestro objetivo, el ascenso.
—De las nuevas rutinas, ¿cuál está siendo la más difícil de asimilar?
—Cuando tuvimos que ejercitarnos individualmente, e incluso en grupo pero manteniendo la distancia, vivimos entrenamientos especiales. Ahora sí que podemos competir con total normalidad entre nosotros. Es algo a lo que nos hemos adaptado rápido; estamos concienciados de que debe de ser así.
—¿Hasta dónde están obligados a llevar la mascarilla?
—Siempre que nos demos un masaje debemos ir con mascarilla y guantes. Cuando salimos, el club nos recomienda también que usemos la mascarilla y los guantes, ya sea para ir al supermercado… Como en la concentración todos estamos limpios y controlados, tenemos un gel desinfectante en cada puerta para que nos podamos lavar las manos. En las zonas comunes, usamos las mascarillas.
—¿El contacto entre la plantilla está siendo más fluido ahora que llevan desde mitad de abril concentrados?
—Contacto hemos empezado a tener desde la semana pasada, cuando nos permitieron competir y entrenar juntos. Antes no podíamos relacionarnos. Todos los ejercicios y entrenamientos los hacíamos con cierta separación.
—¿Cómo respetarán la distancia de seguridad en el vestuario? ¿Se cambiarán por turnos?
—El otro día nos dieron una serie de normas, pero no he tenido aún la posibilidad de traducirlas, porque aún no controlo muy bien el alemán. Creo que dentro del vestuario no podemos estar más de 40 minutos y que el resto lo tendremos que hacer fuera; creo que incluso la charla del entrenador será fuera para que tengamos la separación que la Liga exige. El tema de cambiarnos no sé cómo será, igual nos cambiamos por turnos. Primero los titulares y luego los suplentes.
—¿Les han dado alguna instrucción para evitar contacto con los rivales durante los partidos, o en los marcajes de los saques de esquina?
—Si la Liga se reanuda es porque ha habido ciertas normas y restricciones y estamos todos limpios. Tenemos que estar pendientes del partido y no si tocamos o no al compañero, porque no sería bueno para la competición.
—¿Serán capaces de contenerse y no abrazar al compañero que marque?
—En ese momento de euforia, espero que nos controlemos. Da gusto celebrar un gol con los compañeros, pero intentaremos tener ciertas limitaciones para no abusar como en otras ocasiones.
—El cadista Fali asegura que no jugará “hasta que haya vacuna”. ¿De qué lado está el sentido común?
—No lo sé. Respeto su decisión y supongo que tendrá sus motivos. Nosotros, en cambio, sí tenemos ganas de competir y volver a la normalidad, siempre con la seguridad necesaria.
—El Hertha de Berlín suspendió a Kalou por comportamiento impropio. ¿Ha habido más restricciones desde aquello?
—Ese vídeo llegó a todos, pero creo que se le fue de las manos. Y no creo que lo hiciera con mala intención. Como nosotros estábamos haciendo las cosas bien desde un primer momento, estamos tranquilos.
—¿Se sienten tan bien preparados para jugar como después de una pretemporada?
—Es difícil, porque en las pretemporadas hay partidos amistosos que le dan al equipo la chispa de competición que ahora no hemos podido tener. Es cierto que entre nosotros hemos podido jugar algún partidillo esta semana, pero enfrentarte a otros equipos es lo que da el ritmo. Al haber tres partidos por semana, la carga de esfuerzo será mayor. También nos han dado facilidades, como hacer cinco cambios por partido, algo que puede ayudar al equipo a no bajar el nivel. Todo se irá viendo.
—Alemania tiene 60.000 casos menos de coronavirus que España con casi el doble de población. ¿Qué se ha hecho bien en Alemania?
—Por lo que tengo entendido, tienen muchos laboratorios preparados y casi todos los ciudadanos tienen la posibilidad de hacerse el test. Con todo ese material a su disposición, han estado por delante de España.
—¿Cómo está siendo la desescalada en Alemania? ¿Ya se puede ir a restaurantes, han abiertos los colegios…?
—Desde que se han marcado las pautas, todos las han cumplido. Nunca se ha restringido la salida a la calle. No podíamos salir en grupos, pero sí hemos podido salir en todo momento.
—El fútbol vuelve sin público. Maradona dijo que “jugar sin público es jugar dentro de un cementerio”...
—Lógicamente, no tener el aliento de la afición perjudica. Lo vamos a notar, pero no nos vamos a relajar, porque tenemos un reto muy importante, el ascenso.
—Se ha anunciado el regreso, pero ya hay un partido suspendido, el Hannover 96-Dynamo de Dresde por dos positivos del equipo visitante, que estarán 14 días en cuarentena. Dicen que podrían ser positivos provocados porque el Dynamo no está bien clasificado y le interesa la suspensión…
—No voy a entrar a valorar si lo han buscado o no. El caso es que deben estar 14 días en casa sin competir. El primer partido tras el confinamiento es contra nosotros y estamos a la espera de si podrán jugar o no, porque todavía no sabemos nada.
—A falta de nueve jornadas, su equipo es líder por delante de Stuttgart y Hamburgo. ¿Cómo afrontan este sprint?
—Con la mayor ilusión y ganas. Queremos conseguir el objetivo que llevamos buscando todo el año y estamos preparados. Todo lo que ha ocurrido no nos puede descentrar.
-¿Cuál sería el equipo español equivalente al suyo?
—He tenido la suerte de estar dos años en el Sporting y es un club muy familiar, con una gran afición… Creo que podríamos relacionar al Sporting con el Arminia Bielefeld. En Bielefeld, al igual que en Gijón, todos son del mismo equipo. Todos los trabajadores del club son muy agradables y buenas personas.
—¿Existe mucha diferencia entre la Segunda División española y la alemana?
—Son similares. Ambas son muy duras, porque cualquier equipo puede ganarle a otro. Está llena de grandes equipos que deberían estar en Primera como el Hamburgo y el Stuttgart. Eso también pasa en España.
—Con 28 años, usted ha pasado por cinco equipos españoles, uno búlgaro, uno estadounidense y uno alemán. ¿Dónde le ha costado más adaptarse?
—He tenido mucha suerte, porque me he encontrado con un grupo de jugadores que me han hecho las cosas más fáciles. En Bulgaria, tuve dos compañeros portugueses y simplemente por el idioma me hacían todo más fácil. En Bielefeld he congeniado bien con cuatro o cinco jugadores. Además, el fisio y el utillero hablan español y eso me hace la vida más fácil.
—Dicen que el nivel del fútbol de Estados Unidos todavía es muy bajo…
-Es un fútbol más físico que táctico, es diferente. Están muy preparados físicamente, pero faltan ciertos conceptos que en Europa se tienen. Esa es la mayor diferencia, pero está subiendo el nivel de la Liga.
—Usted dejó este año el Sporting, que está a cinco puntos del play-off y 14 del ascenso directo. ¿Lo ve el año que viene en Primera?
—Me gustaría verlos primero en play-off y que luego consigan el objetivo. Es un equipo al que le guardo mucho cariño, en el que he tenido experiencias y recuerdos muy bonitos. Espero que asciendan este año y si no, pronto.
—El Sporting es el único en el que ha estado dos años seguidos como profesional. ¿Por qué?
—No sabría decirte el porqué, pero es verdad que me gusta cambiar y vivir experiencias. Por cómo ha ido mi carrera, he aprendido mucho de todos los equipos en los que he estado. Allí estuve muy a gusto.
—¿Tiene pensado quedarse más años en Alemania o quiere volver a España?
-En Bielefeld estoy muy contento y con ganas de seguir aquí. No sé que pasará, porque este año termino contrato. Ya he hablado con el club y ellos saben mi decisión, pero tenemos que esperar a ver qué pasa en estos nueve partidos y entonces aclararé mi futuro.
—En el Getafe coincidió con Parejo y en el Valladolid, con Raúl de Tomas, ambos canteranos madridistas. ¿El Madrid infravalora la cantera?
—No lo sé. Puedo hablarte de Raúl de Tomás, que es uno de mis mejores amigos. Tiene una calidad excepcional y puede jugar en cualquier club de Primera. En el Espanyol ha empezado bastante bien. Es un competidor nato…







