Era un todo o nada para el Olympiacos. Sus opciones de seguir vivo en la Europa League dependían de lo que hiciera en la última jornada de la fase de grupos frente al Milán. El ya de por sí caliente Karaiskakis era una caldera. En el fondo donde se ubican los ultras del Pireo se desplegó un impresionante tifo con multitud de personajes vestidos con monos rojos y caretas con la cara de Salvador Dalí en torno a una mesa con un trofeo de la Europa League. Debajo también había una pancarta en la que se leía “La casa del trofeo”. El Olympiacos, contagiado por el espíritu de los Tokio, Berlín, Río o Nairobi, cumplió a la perfección con el plan maestro del Profesor Pedro Martins: ganaron 3-1, pasaron a la siguiente ronda y el Milán fue eliminado. La alegría se desbordó y muchos aficionados saltaron al césped del Karaiskakis con la cara tapada por las máscaras más famosas de la televisión. Incluso el capitán Kostas Fortounis, autor de uno de los goles, se fotografió en el vestuario con una de ellas.
La ficción española está de moda gracias a La casa de papel, la serie de habla no inglesa más vista de la historia de Netflix. La producción de Vancouver Media, que está desarrollando su tercera temporada, ha traspasado con creces las paredes de la Fábrica Nacional de la Moneda y Timbre de Madrid. Millones de personas de todos los rincones del planeta han padecido de esta enfermedad que te mantiene absorto frente a la pantalla… y muchos de estos enfermos están ligados al fútbol.
Los ultras del Olympiakos han sido los últimos en sumarse a la fiebre por La casa de papel. Los primeros que lo hicieron fueron los del Al Ittihad, en febrero de este año. Instantes antes de que arrancara el choque de la liga de fútbol de Arabia Saudí que los enfrentaba al Al Shahab, en el fondo del estadio se desplegó un enorme tifo en referencia a la serie española. En este caso, el color predominante no era el rojo, sino un amarillo similar al de la camiseta del club. En la imagen se veían los rostros de cuatro futbolistas del equipo con la mitad de la cara al descubierto y la otra mitad oculta por una careta de Dalí. En el centro de todo estaba el entrenador de entonces, José Luis Sierra, parodiado al más puro estilo del Profesor. Alex Rodrigo, uno de los directores de la serie, expresó en Twitter su asombro ante lo que acababa de ver.
Así está la cosa en… ¡Arabia Saudí!
Me he quedado mudo para un par de días.#LaCasaDePapel pic.twitter.com/5RkcAED5Pk— Alex Rodrigo (@_alexrodrigo_) 23 de febrero de 2018
Varios de los integrantes de los Libres y Lokos, la sección ultra del Tigres mexicano, se disfrazaron de personajes de La casa de papel para recibir al autobús que transportaba a sus jugadores al Estadio Universitario. Era el día del Clásico Regio ante los vecinos del Monterrey, uno de los encuentros más pasionales que se pueden ver en México. Los aficionados del Tigres acompañaron la entrada al campo con el Bella Ciao de fondo, la canción que identifica la serie.
Bella ciao – @SanNicolasDluxe ?? pic.twitter.com/oTHIxoegsw
— Miguel Gómez (@Miguel_GomezSND) 29 de abril de 2018
El Bella Ciao también ha sido versionado por hinchadas de países a miles de kilómetros de la Fábrica Nacional de la Moneda y Timbre de Madrid. Una muy especial, ya que no suele ser habitual ver a un futbolista prodigarse más allá de los terrenos de juego, fue la que compuso el entonces centrocampista del Chievo Verona, Lucas Castro, para alentar a la selección argentina de cara a la Copa del Mundo de Rusia. Los vecinos brasileños, aprovechando el bajón mundialista de la albiceleste, también compusieron su versión particular del Bella Ciao. Pocos títulos como el de “Messi Ciao” expresan mejor el contenido de una canción. Las de Peñarol o Huracán son algunas de las otras versiones.
Precisamente en Sudamérica, el fenómeno de la Casa de Papel ha golpeado muy fuerte. A finales de abril, Pedro Alonso, el actor que da vida a Berlín, estuvo de visita en Buenos Aires promocionando la serie. Pasar por la capital argentina implica hacerlo por los estadios de River Plate y Boca Juniors. Primero fue al Monumental, donde charló con el entrenador Marcelo Gallardo y le confesó a Enzo Francescoli que, como buen aficionado del Real Madrid que era, sabía de la admiración que siempre había sentido Zinedine Zidane por él. Esa misma noche, asistió al partido de Libertadores que enfrentó a River y Emelec. La mañana siguiente la pasó en el barrio de la Boca. Alonso conoció La Bombonera desde dentro y se fotografió con varios jugadores de la plantilla como Edwin Cardona, Cristian Pavón o Emmanuel Mas. De un día para otro, pasó de celebrar los goles de River a enfundarse la camiseta xeneize. Como para echarle algo en cara al bueno de Berlín.
En la misma Argentina, los jugadores del maravilloso Sacachispas FC de la Primera División B Metropolitana saltaron al terreno de juego con sus caras tapadas por máscaras de Dalí. El portero, por su parte, lo hizo con una americana, la barba recortada y unas gafas a la manera del Profesor que interpreta Álvaro Morte. Éxitos deportivos tal vez no, pero quién los necesita siendo hincha de un equipo que propuso su coqueto estadio para albergar el encuentro de vuelta de la final de la Libertadores. Los futbolistas del Sacachispas se han presentado a varios partidos con caretas de superhéroes, orejeras con forma de conejo de pascua, escudos medievales o barbas postizas a lo Santa Claus. ¡Incluso inventaron una haka maorí propia!
LA SACA DE PAPEL @LaCasaDePapelTV pic.twitter.com/tZWVDhDWsL
— Sacachispas (@SacachispasOK) 18 de marzo de 2018
La Casa de Papel ? #halloween ? @KMbappe
12/12 .. ALLEZ PARIS ?? pic.twitter.com/Vrz1lh790L— Neymar Jr (@neymarjr) 2 de noviembre de 2018
Felicitaciones a todo el equipo de @LaCasaDePapelTV por el gran logro esta semana! La primera serie española en ganar un Emmy Internacional. Más que merecido! ?????? No puedo esperar a la próxima temporada! ?
?Oh bella ciao, bella ciao… ?— Marc ter Stegen (@mterstegen1) 22 de noviembre de 2018




