El Madrid acabó por ganar a un voluntarioso Granada con más convicción que juego. A las bajas de Vinicius y Benzema en el ataque, se sumaron las de Casemiro y Lucas Vázquez. Es una obviedad que, al margen de los seis puntos de diferencia con el Sevilla, el cuadro de Ancelotti no atraviesa por su mejor momento. Ante los de Robert Moreno, el equipo blanco pecó en la primera mitad de una relajación/cansancio impropia de un equipo que oposita a ganar la Liga. El italiano sorprendió con un sistema aparentemente sin 9, con Isco en punta y Camavinga de mediocentro. No funcionó. Al equipo le faltaba ritmo y claridad en las llegadas. Entretanto, los andaluces aprovechaban que Rodrygo, muy abierto en la izquierda, no ayudaba casi nunca en el repliegue y que Marcelo, ubicado a gran altura, repartía invitaciones para visitar su banda. El 0-0 del descanso favoreció a un Madrid que apenas atacó con peligro. En la segunda mitad, se aceleró la circulación y se sumó la energía que aportaron Hazard, Jovic y, fundamentalmente, Valverde. Con el balón corriendo a dos toques, con Kroos limpiando la salida desde atrás y Modric ya instalado en la mediapunta, el Madrid encerró al Granada. El gol era ya solo una cuestión de acierto, el que tuvo Asensio con uno de esos remates imparables. Cada día le luce más el disfraz de francotirador.
ALINEACIÓN: (4-3-3) Courtois; Carvajal, Militao, ,Alaba, Marcelo; Camavinga, Kroos, Modric; Rodrygo, Isco, Asensio.
EL PLAN: Ancelotti planteó un partido raro. La presencia de Isco aventuraba un Madrid sin nueve, pero el malagueño jugó como ariete, lo que dejó imágenes sorprendentes. En la segunda mitad y con sus cambios el equipo dibujó un sistema más lógico y fresco, con Jovic de 9 y Valverde dando agilidad en mediocampo.
LO MEJOR: La aportación de ese banquillo que el italiano se resiste a utilizar y que dio soluciones donde había problemas.
LO PEOR: El incomprensible once inicial, que obligó a Ancelotti a corregir en el descanso sus propios errores.
LA CLAVE: La velocidad en la circulación del balón. Cuando el Madrid aceleró pasó a dominar el partido y a depender solo del acierto.
Ancelotti: Algo se nos escapa. Un entrenador como él, con su currículo, no hace según que cosas si no es por una razón. Se puede debatir sobre si Rodrygo es el idóneo para la banda derecha, sobre si Camavinga puede ser o no el mediocentro posicional de este equipo sustituyendo a Casemiro o sobre si Asensio es o no es. Pero que Isco, condenado al olvido hasta hace quince días, sea el delantero centro titular por delante de Jovic o Hazard es incomprensible. Que jugadores como el serbio, el belga, Camavinga o el mismísimo Ceballos no entren nunca en ninguna alineación titular y su aportación se limite a las rotaciones es igual de incomprensible. A partir de aquí, el ritmo no fue competitivo durante la primera mitad. En la segunda, con la lógica como sistema y con piernas frescas para correr, el equipo generó una velocidad en las transiciones y en la circulación que le dio el triunfo. Esta plantilla puede no ser tan potente como algunos creen, pero es muchísimo más útil de lo que su entrenador piensa.
Courtois: En la primera mitad tuvo que hacer un par de paradas que salvaron un posible 0-1 que podría haber sido muy preocupante. En la segunda mitad se limito a ayudar al juego desde atrás con los pies.
Carvajal: Con su presencia, sus ganas y su agresividad el equipo mejoró la banda derecha de forma notable tanto en defensa como en ataque. Hay una realidad: el Madrid crece con él en el campo. Serio en labores defensivas. En ataque estuvo muy acertado. Llegó muy bien, con buenos centros, y acertó en las jugadas en las que dobló por fuera a un Asensio, que buscaba continuamente las diagonales.
Militao: De nuevo, y ya son muchos partidos, volvió a ser el mejor defensor blanco. Poderoso en los duelos y muy animoso. El brasileño es, además de un puntal defensivo, un refuerzo anímico para el equipo. Ganador en los duelos individuales, muy rápido en los cruces y poderoso por arriba, con algún despiste posicional. Volvió a brillar en sus desplazamientos en largo.
Alaba: En la primera mitad la obligación de tapar la banda izquierda por las subidas de Marcelo le condicionó mucho en su juego. Muy titubeante en acciones defensivas, esta vez no brilló con el balón como acostumbra. Lento en algunos cruces. Lleva algunos partidos por debajo de su nivel de inicio de temporada. En la segunda mitad, y con el Madrid instalando en campo rival, se vistió de centrocampista y mejoró la circulación.
Marcelo: No está para la titularidad y condiciona demasiado al equipo. Sin correr hacia atrás, juega en una zona demasiado pequeña. Su balance defensivo es un drama. Con el balón sigue teniendo calidad. Pero ya no le da. Solo brilló cuando el Madrid empotró al Granada en su área, y en jugadas “de futbol sala”. Cada minuto que juega, es un minuto que le roba al futuro del Madrid.
Modric: Se le nota falto de chispa. En la primera mitad se responsabilizó del inicio de la jugada. Jugó muchos metros más atrás de lo que debía, sin conectar con Isco y sin apenas dominar el juego. En la segunda, y con la entrada de Valverde, dejó que Kroos queiniciase el juego, lo que le permitió colocarse ya un escalón más arriba y dinamizar la circulación ofensiva.
Camavinga: Que el Madrid mejorara con su cambio nos puede llevar a confundir la realidad de su partido. Como mediocentro posicional el equipo no lo reconoce, no lo sabe buscar y él se pierde en apoyos, sin participar con el balón. Pese a su error en la primera jugada, su manejo mejoró algunos balones y además demostró soltura. No obstante, se le ve como un verso suelto que nada tiene que ver con el juego de ese mediocampo.
Kroos: El desmadre posicional que generaba Marcelo jugando tan arriba y Camavinga fuera de su zona le obligó a centrar mucho su posición. Volvió a ser el generador de juego con sus cambios de dirección sobre Carvajal. En la segunda mitad jugó como mediocentro y dio un curso de pases y primeros toques que agilizaron el ritmo.
Rodrygo: Jugó en banda izquierda. Pese a que lo intentó y se movió mucho, la realidad es que dejó poco en claro. No logró brillar en un partido donde el equipo le necesitaba. Le faltó consistencia, dejó detalles, pero sin continuidad.
Isco: Fue la sorpresa táctica del partido. Parecía que con su presencia el equipo jugaría sin nueve, pero el malagueño jugó en punta, de ariete. A pesar de sus buenos movimientos y trato de balón, no aportó remate. Posiblemente jugó los mejores minutos de este año, aunque no le dio al equipo el peso de un delantero centro. Dio la sensación, que hace quince días no existía, de ser un jugador con el que se puede contar.
Asensio: De menos a más. Asensio comenzó el partido con poca aportación, en una primera parte muy a su estilo, poco desborde, poca iniciativa y juego sin arriesgar. En la segunda mitad fue creciendo y en los últimos minutos se convirtió en el protagonista del partido con varios remates, gol incluido, de gran calidad. Da la sensación de haberse convertido en un especialista, un francotirador del que no hay que esperar ni regates, ni desbordes, solo disparos.
CAMBIOS:
Valverde: Entró por Camavinga en el descanso. Vitalizó en juego de los blancos con su energía y juego vertical. Brilló en un par de potentes arrastres llenos de intención. Su presencia, su ritmo y sus ganas al presionar en mediocampo con agresividad cambiaron el perfil del equipo y del partido.
Hazard: Entró en el 64′ por Rodrygo. Sin balón se posicionaba en banda izquierda pero en ataque se movió por todo el frente buscando paredes y apoyos. Encaró a la defensa y llevó peligro. Dejó con sus intervenciones muestras de ser algo más que un jugador residual.
Jovic: Entró en el 64′ por Isco. Su aparición le dio coherencia al sistema. Colocado como referencia en ataque, cargó el área con movimientos de nueve. Dejó varios buenos apoyos con Hazard y Asensio, y algún remate con intención. Para tomar sopa vale más una cuchara de madera que un tenedor de oro.
Nacho: Entró en el 83′ por Marcelo. Ancelotti buscó asegurar la banda izquierda en defensa. No tuvo trabajo porque en los últimos minutos el Madrid supo defenderse con balón.
Ceballos: Entró por Modric en el 86′. Nada reseñable.




