domingo, junio 14, 2026
Google search engine
InicioActualidad FutbolKoeman-Zidane: de la falta de Wembley a la volea Glasgow

Koeman-Zidane: de la falta de Wembley a la volea Glasgow

Dos disparos que de alguna manera representan su carácter, su filosofía y su estilo a la hora de dirigir a Barça y Real Madrid desde el banquillo.

Pocas veces en los banquillos de un Clásico habrá habido un golpeo tan exquisito. También tan contundente. Un puñado de goles de faltas sazonan la trayectoria del Ronald Koeman futbolista. El repertorio de Zidane abarca mucho más que los libres directos de los que también era un especialista consumado, por más que la mejor parábola fuera la de aquella noche lluviosa en Glasgow. Uno y otro en su estilo son protagonistas de dos obras de arte en una final de Copa de Europa. Dos disparos para cazar la Orejona que de alguna manera representan no solo su carácter y su filosofía en un banquillo, también el estilo con el que ahora uno y otro dirigen a Barça y Madrid. Esta noche, ambos, se cruzan por primera vez en la pugna más clásica de nuestro fútbol con más urgencia de las deseadas.

Las similitudes entre Ronald y Zinedine van más allá de su extraordinario golpeo de balón. Uno y otro llegaron al Madrid y al Barça en época de turbulencias, por más que Koeman haya iniciado su proyecto desde el principio de temporada. El clima que viven los azulgrana, a vueltas con la moción de censura, las inminentes elecciones, el escarnio del 2-8 frente al Bayern, al que siguieron la salida de algunas vacas sagradas y el desencanto de Messi hacían de Can Barça una olla a presión en la que pocos sabrían manejarse. En medio de esa marejada fueron muchos los que interpretaron la llegada de Koeman como el último escudo de Bartomeu, un nuevo cromo tras el que refugiarse, el icono de la primera Copa de Europa como tabla de salvación.

Zidane fue eso mismo para Florentino Pérez. El último parapeto en el que esconderse tras el fiasco de Rafa Benítez. Tras echar a Ancelotti, el proyecto del madrileño saltó por los aires a los pocos meses. En 2016 el curriculum de Zidane era el de una leyenda del fútbol que atraía los flashes y las multitudes en los campos de la Segunda B española. Cierto que había formado parte del staff técnico de Carlo Ancelotti con el que se conquistó la Décima, pero su papel era más figurativo que representativo en aquel banquillo. Un entrenador en prácticas que tuvo que curtirse primero en el Real Madrid Castilla antes de dar el salto al primer equipo. Cuando lo hizo, supo recomponer a un Madrid desnortado y con la liga perdida. Bajo el mando sosegado de Zidane, el grupo recuperó la confianza. Lo siguiente fue recuperar la ambición. El mensaje de Zizou calaba en jugadores y afición. Porque unos y otros no veían a un entrenador sentado en su banquillo sino a la leyenda del fútbol mundial que años atrás había deleitado al Bernabéu. Que después ganara tres Copas de Europa es tan sencillo de explicar como aquel golpeo de mayo del 2002.

Zidane solo ha perdido dos de los nueve enfrentamientos ante los azulgrana como entrenador. CORDONPRESS.

Zidane cautivaba con su sonrisa. Durante un tiempo esa fue la respuesta a cualquier pregunta en la Casa Blanca. Koeman ha sonreído menos en Barcelona. Su gesto torcido se explica no solo por el volcán en erupción que lleva siendo la entidad en este 2020, sino también por alguna de las renuncias (Depay, Eric García) que ha tenido que hacer en forma de fichaje. Aunque el neerlandés, al igual que le ocurrió a Zidane, conocía la casa antes de llegar por lo que las sorpresas son siempre relativas.

Así que Koeman tan directo y contundente como ese desplazamiento en largo con el que hacía las delicias de Johan Cruyff ha ido imprimiendo poco a poco su sello al equipo. No le ha temblado el pulso para cambiar el dibujo táctico, para sacrificar el 4-3-3 (otrora pecado mortal en Barcelona), para sentar a alguna vaca sagrada y para dar la alternativa a chiquillos como Pedri o Trincao, dos recién llegados. Entre medias ha recuperado las dobles sesiones o los entrenamientos del mismo día de partido. Una normalidad que deja en mal lugar a sus antecesores. Su talante y personalidad también se ha escenificado en la sala de prensa donde ha sido crítico cuando sus futbolistas han estado por debajo de su nivel sin importarle si se apellidaban Griezmann, Busquets o De Jong. Incluso el nombre de Messi ha sido pronunciado en vano: «El rendimiento de Messi puede ser mejor».

Además de confiar en los jóvenes, Koeman ha recuperado a jugadores como Coutinho. CORDONPRESS.

Algo más confundido se ve a Zidane en esta segunda etapa. Como si la estela de esas tres Copas de Europa se hubiera esfumado con la marcha de Cristiano a Turín. Está también, qué duda cabe, el desgaste que provoca el paso del tiempo y un mensaje que a falta de caras nuevas no ha sabido renovarse. Zidane domó el vestuario de egos que siempre fue el camerino blanco con la misma elegancia con la que controlaba esos balones llovidos del cielo y todos supimos apreciar su liderazgo calmado, su discurso sin estridencias, hasta sus rotaciones inverosímiles. La llaga siempre fueron sus recursos tácticos para modificar el rumbo de los partidos y ahí acudíamos siempre periodistas y aficionados para poner el dedo.

Pero Zidane fue capaz de ganar una Liga de mínimos. De alguna manera, el técnico galo repitió la jugada que Valverde hizo en su día en Barcelona, tras la marcha de Neymar. En un Madrid con sordina, falto de eficacia ofensiva y con una columna vertebral entrada en años, supo juntar al equipo y construir una solidez defensiva (4 goles recibidos tras el confinamiento) a partir de la cual edificó sus victorias. Zizou había desempolvado sus apuntes italianos y la jugada le había vuelto a salir bien. Pero el Madrid ha seguido envejeciéndose en esta nueva temporada. Ramos, Modric o Benzema avanzan con paso firme hacia el ocaso sin relevo que les permita siquiera descansar. Las lesiones (Hazard, Carvajal, Odegaard) le han permitido pocas alternativas y los más jóvenes no terminan de quitarse el cartel de meritorios. Tampoco desde la pizarra (otra vez el dedo en la llaga) parecen llegar soluciones.

Así que con ese panorama, Zidane y Koeman llegan a un clásico más descafeinado que en anteriores episodios. El francés exprimiendo al máximo un equipo y un discurso que empieza a dar síntomas de agotamiento. El neerlandés agitando un vestuario agrietado en el que los roles han saltado por los aires y la revolución de los jóvenes se abre paso entre las vacas sagradas. La victoria siempre necesaria en los dos colosos de nuestro fútbol cortaría la hemorragia blanca de resultados, mientras que para Koeman sería un nuevo espaldarazo a su proyecto y a sus ideas. El balón echa a rodar en un rato y uno y otro saben que como en aquella tarde de mayo de hace ya tantos años solo les vale que el esférico termine alojado en las mallas del rival. Así de urgente es esto del fútbol. Incluso para las leyendas.

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Conchita Minguez en Cinco apuntes para seis carreras
Francisco en Te quiero, Valverde
GONZALO IMPUESTO NOGUERAS en La carrera de su vida
José Luis Hera en Lava
Angel en Lava
Antonio Martínez Pascual en El Sevilla sonroja al Madrid
Begoña hernando en Ya están aquí…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Ya están aquí…
Ángel en Vuela el Madrid
Francisco Bascuas en Fortnite y la física del caos
Ramón J. en Serena pierde la calma
Manitu69 en Armagedon colchonero
Chema en Querido Manu
Chema en Querido Manu
Dalmacio del Campo en Mucho ruido y pocas nueces
Óscar en Las tragaderas
Maria del Carmen Torres en La banda izquierda no tiene memoria
manuel santamaria asensio en Lo salvó el VARça
José Luís en Lo salvó el VARça
Antonio Lopez Lobeto en Sin actitud no hay talento
José Ramón en Sin actitud no hay talento
Milagros Recio en La constante es Messi
Pablo González Suárez en Rivaldo, Simeone y un minuto de silencio
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Mauricio en La fuga de La Masía
José Antonio Del Moral en Piqué y los pollos sin cabeza
Dalmacio del Campo en Hola Courtois, adiós Keylor
Jesús Carlos Zuazo Garrido en Hola Courtois, adiós Keylor
Quillo en Cuento de Navidad
ROSA MARIA cuesta guerrero en Papás, tenéis deberes
BEGOÑA Hernando en Papás, tenéis deberes
Alicia Fernandez en Papás, tenéis deberes
Gjon Haskaj en El secreto de fichar bien
VICENTE PÉREZ NAVARRO en Vinicius, la proto estrella
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
jclopezmontoya21@gmail.com en Morir con el portero que no queríamos
Johhny en En serio
Oscar Pereira Fernandez en Iago no tiene la culpa
Alicia en Recuerdo Mundial
Alicia en Recuerdo Mundial
ROSA MARIA cuesta guerrero en Recuerdo Mundial
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
José Luis García en En serio
SMN en En serio
Walter Montaldo en Vivir con el alma aferrada
Antonio López Lobeto en Biscotto innecesario
manu5 en En serio
Benjamin Fernández en En serio
Irene García en Dios ha muerto
Jose en Dios ha muerto
Carmen Viedma Diaz en ¡Nada de sexo con extranjeros!
ALFONSO APARICIO VIAN en De Gea: «Tampoco he matado a nadie»
Ignacio Rubén Melancolía en Julen tiene mi voto
FERNANDO ALONSO MARTÍN-LOECHES en Julen tiene mi voto
Antonio López Lobeto en Deporte para leer
Ignacio Rúben Melancolia en Ocho finales seguidas para King James
Mariano J. en El niño Cristiano
José Luis en Bale fue el héroe
Albert en Bale fue el héroe
ROSA MARIA cuesta guerrero en La lista
Aurora en La lista
LUCASIAN en Padres dron
Nachovic en No olviden esta cara
Alfrez en El Principito
Alberu en El Principito
Borja en El Principito
Alicia en Padres dron
ROSA MARIA cuesta guerrero en Padres dron
Aurora en Padres dron
Jorge en Padres dron
Alejandro Alcalde en La mala educación
Alfrez en Energía potencial
zico1999 en La última cena
zico1999 en La última cena
Manolo Muñoz en ¡Resiste, Lendoiro!
Estibaliz Giner Larrauri en ¿Marino o submarino?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Marino o submarino?
Basilio Leónidas en La primera red social es tu casa
maria antonia Lopez en ¿Marino o submarino?
Manitu69 en Ser o no ser
David en Ser o no ser
Raquel en La caída de Messi
Manuel Rafael Prieto Fanjul. en La caída de Messi
Basilio Leónidas en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en La primera red social es tu casa
Ettore Viglione en Bajón oval
guaschiano en Fort tiene razón
ErJabato en Fort tiene razón
Sara Amado en Las crónicas boludas
Rebeca R. en Las crónicas boludas
Ana Bonilla Rodriguez en #SantiCampeón
Aurora en #SantiCampeón
Alicia en #SantiCampeón
Begoña hernando en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en #SantiCampeón
Jose manuel en Lopera, 22; Alaya, 0
betiquisimo en Lopera, 22; Alaya, 0
Gol Sur 88 en Lopera, 22; Alaya, 0
Juan Carlos Quesada Fernandez en El Sahara Marathon, mucho más que una carrera
Francisco josé Montero Madrid en Lo que digan los futboleros
Tomás Luis de Victoria en Benzema se hace perdonar
Juan Rodriguez-Briso en Real Madrid, un equipo español
Amparo Martín en De cañas por el Metropolitano
ROSA MARIA cuesta guerrero en Horarios family friendly, por favor
Antonio Lorenzo Vicente en Coleman puede batir el récord de Bolt
Lila Castro en Zidane de los milagros
SAMER KHEIR en Zidane de los milagros
ROSA MARIA cuesta guerrero en TDAH y deporte: una tabla de salvación
Ana Bonilla Rodriguez en TDAH y deporte: una tabla de salvación
J. Carlos en Zidane de los milagros
Benjamín Fernandez en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Luis Polo en Zidane de los milagros
Manu Ponce en Zidane de los milagros
Embruix de Lluna en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Carmen María en ¿Quién defiende a mi hijo?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Quién defiende a mi hijo?
George_Kaplan en Gatillazo madridista
David Azpiazu Torres en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
ROSA MARIA cuesta guerrero en José María García y el fantasma de Instagram
Salvador en Se busca asidero
Gabriel Inojosa en Pepinazo en el Bernabéu
julio ruiz en Se busca asidero
ROSA MARIA cuesta guerrero en Rugby inclusivo: bendita melé
Josefina Trujillo en La figura del líder
Carmen María en ¡Hagan juego, señoritos!
Juanma Jiménez en Mucho Villarreal, poca suerte
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¡Hagan juego, señoritos!
Ana Bonilla Rodriguez en ¡Hagan juego, señoritos!
Dalmacio del Campo en En defensa de Zidane y de su equipo
david en Ser un hombre
Raúl en Lagarto, lagarto
Elena en Ser un hombre
Carlos en Ser un hombre
Albert Batlle en Carta a los Reyes Magos
Begoña hernando en Carta a los Reyes Magos
ROSA MARIA cuesta guerrero en Carta a los Reyes Magos
Carmen María en Carta a los Reyes Magos
Juanma Jiménez en Feliz Navidad… y gracias
Elaine Cristina en Feliz Navidad… y gracias
Alejandro Chacón en El Barça es el procés
Pekas en A ti padre…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Los otros diez planes de Navidad con tus hijos
Ignacio en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Juan de Dios en A ti padre…
Aurora en A ti padre…
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Mundial 82: el peor sorteo de la historia se hizo en Madrid
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Larry ‘Legend’ Bird… bajo el halo del mago Johnson
Ana B en A ti padre…
Embruix de Lluna en La importancia de SER el CAPITÁN
Arancha Matamala en A ti padre…
Aminie Filippi en A ti padre…
Beatriz en A ti padre…
Carlos Ruf en La mente es la que gana
Kalle Ruf en Echo de menos…
Pablo en Estilismos
Felipe en Soy maratoniana
Ivan Reina en Soy maratoniana
MaiteV en Soy maratoniana
Luis Alberto Merchán en Bye, bye, Blackbird
Manuel Grandes en Bye, bye, Blackbird
Jesús María Martín Domínguez en El Titanic del Betis, proa hacia el iceberg
Tomás Luis de Victoria en Cristiano en su laberinto
Cristina Navarro en Mi primera maratón
Luis Alberto Merchán en Castillos en el aire
José Vaquer en Mi primera maratón
Pantxo Pintxo en El derbi, de la A a la Z
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Gerardo Rodríguez@@ en San Siro dirá la última palabra
Luis Bilbao en El fin de Cristiano
Jose Antonio Fernandez Plaza en Asensio convirtió el domingo en viernes
Jota en el camino en ¿Dónde está el equipo?
Irene García en Un empate por principios
José Miguel en Pánico escénico
Gerardo Rodríguez en Y de nuevo, el racismo
Guillermo García Sánchez en 10 millones de dólares por una cámara para Pep

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies