miércoles, diciembre 10, 2025
Google search engine
InicioDeportesCiclismoEn el Centenario del maillot más deseado del ciclismo mundial

En el Centenario del maillot más deseado del ciclismo mundial

El ciclismo tiene una particularidad, los premios más importantes no son copas. Sí, existe un trofeo al campeón del Tour, la París-Roubaix premia con un adoquín al ganador, incluso la Clásica de San Sebastián corona con una txapela al txapeldun, pero el objeto más deseado por cualquier ciclista y con el que siempre sueña, es el maillot. El inconfundible maillot amarillo del Tour y otro que tiene tanto valor o más que el primero, el arco iris que viste el campeón del mundo y que este año cumple cien años desde su nacimiento, en 1921 como prueba para ciclistas amateurs y desde 1927 incluyendo ya a profesionales.

A diferencia del maillot amarillo, el campeón del mundo viste la elegancia del arco iris durante toda una temporada y desde las primeras carreras siente el peso que tiene en el pelotón. En esa selva en la que muchas veces un hueco se hace a base de codazos y empujones, en pequeños espacios en los que antes siempre aparecía una rueda rival, el arco iris tiene la mágica capacidad de abrir pequeños espacios y permitir a su portador rodar más cómodamente. Fuera de la carretera también puede cambiar la carrera de un ciclista. Llegan ofertas de los mejores equipos, con cifras mucho más tentadoras y crece también su jerarquía; ya no te toca trabajar tanto para los compañeros y serán ellos quienes se esfuercen para que tú disputes las victorias.

Oscar Freire era un ciclista prácticamente desconocido que formaba parte del equipo Vitalicio cuando logró su primer campeonato del mundo con apenas 23 años. Luego ganaría dos más para igualar a Binda, Van Steenbergen, Merckx y Sagan en ese altar de los ciclistas con más títulos mundiales, pero fue aquel primero el que le abrió las puertas de los mejores equipos de clásicas del mundo. Él sabía desde muy joven que los equipos españoles no daban importancia a las carreras de un día y que debía buscar un hueco en alguno de los grandes equipos belgas o italianos para aprovechar sus condiciones de clasicómano.

Porque el ciclismo español siempre ha puesto su punto de mira en las grandes vueltas y puede que no haya sido hasta el triunfo de Valverde en 2018 cuando se ha empezado a valorar el campeonato del mundo al mismo nivel que siempre lo han hecho en otros países. Valverde persiguió el maillot arco iris casi como una obsesión. Es, de hecho, el ciclista con más medallas en la historia de los Mundiales. La primera la logró con apenas 23 años, una plata que daba más brillo aún al oro logrado por Igor Astarloa. Después logró otra plata y cuatro bronces más, pero el maillot arco iris se le resistió durante quince años, hasta que lo logró en Innsbrück con 38 años de edad.

No es casualidad que sean belgas, franceses e italianos quienes más veces han vestido el arco iris, no en vano son los países donde la cultura de clásicas está más arraigada y de donde han salido los mejores rodadores. No es fácil conseguir una plaza en una de esas selecciones, de hecho, el italiano Sciandri optó por aprovechar su doble nacionalidad para correr con la selección del Reino Unido y asegurarse una plaza en el mundial. Por el contrario, ganarte la categoría de líder de una de estas escuadras aumenta mucho tus probabilidades de victoria.

En el Mundial del 2002, disputado en Zolder (Bélgica), la selección italiana quería aprovechar el poco desnivel del circuito para hacer que la carrera terminara al sprint y asegurar la victoria del mejor velocista del mundo, Mario Cipollini. Figuras del calibre de Bettini, Nardello o Di Luca trabajaron para controlar las escapadas, en los últimos kilómetros Scirea, Lombardi y Petacchi se encargaron de lanzar el sprint y Cipollini coronó con suficiencia un trabajo de equipo.

Pero no siempre resulta tan sencillo ganar el maillot arco iris. A veces, formar parte de uno de los equipos más fuertes puede ser un freno. El belga Rik Van Looy figura entre los grandes corredores de clásicas de la historia, sin embargo, el inicio de su carrera coincidió con el zenit de otro fuera de serie, el también belga Van Steenbergen. En 1956 ambos llegaron al sprint final con opciones de victoria, pero Van Looy vio cómo su compatriota De Bruyne se aliaba con Van Steenbergen para arrebatarle la victoria y dejarlo con el segundo puesto. Van Looy, enfurecido, no quiso subir al podio. Debió esperar cuatro años para disputar un campeonato del mundo como líder del equipo belga y, entonces sí, logró hacerse con dos triunfos consecutivos. En 1964 todo apuntaba a que Van Looy igualaría la mágica cifra de tres victorias. Hasta que otro belga, Benoni Beheyt, se saltó la disciplina del equipo, se atrevió a disputarle el sprint a su líder y le arrebató el maillot arco iris a pocos metros de la llegada. Previamente había rechazado ayudar a su líder argumentando que ya se había vaciado en carrera. Van Looy, enfurecido una vez más, se sintió traicionado y marcó con una cruz a Beheyt. En adelante cualquier intento de victoria suya en cualquier carrera sería respondido por la “guardia roja” liderada por Van Looy. El acoso fue de tal calibre que Beheyt decidió dejar el ciclismo a los 26 años. “Es mejor así” declaró.

En las antípodas de aquel desenlace tenemos la respuesta de Indurain ante el ataque de su compañero Olano. Aquel año un recorrido muy montañoso favorecía las condiciones del navarro y el equipo español trabajó para que todo fuera según lo previsto. Cuando Olano atacó a falta de una vuelta para el final, Indurain miró para atrás y con su mera presencia imponente frenó la respuesta de cualquiera de sus rivales. Luego, el pinchazo de Olano a falta de un kilómetro contribuyó a que la primera victoria de un ciclista español tuviera el más épico de los finales.

Por suerte el ciclismo es un deporte tan impredecible que no siempre es necesario contar con el respaldo de un gran equipo para ser campeón del mundo. Para la edición de 1933 Francia contaba con Magne y Lapébie como líderes. La baja por enfermedad de Chocque obligó a llamar a última hora a Georges Speicher, último ganador del Tour de Francia, que se encontraba disfrutando de su victoria en una sala de fiestas de París. Llegó a Monthery con poco tiempo de antelación y avisó a sus compañeros, “voy a atacar en cuanto empiece la prueba, así hago trabajar a los italianos y os facilito la victoria”. Efectivamente, atacó a los cien metros de darse la salida, pero el resto de participantes no volvió a verlo hasta cruzar la meta. Speicher se convirtió en el primer francés en vestir el maillot arco iris, ayudado por la utilización de cambios en su bicicleta, un avance tecnológico del que fue pionero y que no tardó en extenderse en el pelotón.

En 2013 fue el portugués Rui Costa quien se benefició del trabajo de los españoles para terminar siendo campeón del mundo. “Purito” Rodríguez lo tenía todo a su favor a falta de apenas dos kilómetros, escapado con varios segundos de ventaja y con Valverde controlando a los perseguidores. En la larga recta de meta, el portugués saltó y el Bala no pudo frenarlo. Alcanzó a Purito a falta de doscientos metros y terminó llevándose la victoria. Las caras de los dos españoles en el podio delataban la magnitud del golpe.

Al final, para vestir el maillot arco iris es necesario leer bien la carrera, tener buenas piernas y contar con un poco de suerte. En 1988, en el Mundial disputado en la localidad belga de Renaix, fueron Criquielion, el canadiense Bauer y el italiano Fondriest quienes llegaron escapados al sprint final. El belga corría en casa y quería aprovechar su experiencia. Cuando Bauer lanzó el sprint siguió su rueda, dejando a Fondriest atrás. Aceleró a 150 metros de la meta y trató de adelantar a Bauer, pero el canadiense lo cerró contra las vallas. Criquielion terminó en el suelo, Bauer se desequilibró y Fondriest rodó en cabeza hasta la meta. El belga entró caminando, con su bicicleta rota en la mano, levantando su brazo en señal de protesta, mientras el italiano se echaba las manos a la cabeza sin creerse todavía campeón del mundo. Bauer salió escoltado por la policía, ante las protestas del público belga.

Fondriest terminó luciendo el maillot arco iris en el podio. Al año siguiente, su mayor victoria fue la Copa Sabatini. Como dice Bernard Hinault, “ganar el maillot arco iris está bien, pero luego hay que confirmarlo”. Porque semejante distinción obliga también a estar a la altura del prestigio de la prenda y algunos ciclistas han terminado por completar una mala temporada, a veces superados por la presión y otras víctimas de esa mala suerte que algunos llaman la maldición del arco iris y que se cebó con el belga Monseré, campeón del mundo en 1970 y fallecido el marzo del año siguiente cuando fue atropellado por un vehículo que se cruzó en el recorrido de una carrera. Cinco años más tarde falleció también su hijo, atropellado por un coche cuando andaba en bici vistiendo el maillot arco iris.

Este domingo, en el centenario de la prueba, los mejores ciclistas del mundo volverán a competir por vestir la prenda más deseada del pelotón. Los favoritos, Van der Poel, Van Aert y Alaphlippe están respaldados por tres grandes selecciones, pero ya hemos visto que esta ventaja no siempre es garantía de victoria.

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Conchita Minguez en Cinco apuntes para seis carreras
Francisco en Te quiero, Valverde
GONZALO IMPUESTO NOGUERAS en La carrera de su vida
José Luis Hera en Lava
Angel en Lava
Antonio Martínez Pascual en El Sevilla sonroja al Madrid
Begoña hernando en Ya están aquí…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Ya están aquí…
Ángel en Vuela el Madrid
Francisco Bascuas en Fortnite y la física del caos
Ramón J. en Serena pierde la calma
Manitu69 en Armagedon colchonero
Chema en Querido Manu
Chema en Querido Manu
Dalmacio del Campo en Mucho ruido y pocas nueces
Óscar en Las tragaderas
Maria del Carmen Torres en La banda izquierda no tiene memoria
manuel santamaria asensio en Lo salvó el VARça
José Luís en Lo salvó el VARça
Antonio Lopez Lobeto en Sin actitud no hay talento
José Ramón en Sin actitud no hay talento
Milagros Recio en La constante es Messi
Pablo González Suárez en Rivaldo, Simeone y un minuto de silencio
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Mauricio en La fuga de La Masía
José Antonio Del Moral en Piqué y los pollos sin cabeza
Dalmacio del Campo en Hola Courtois, adiós Keylor
Jesús Carlos Zuazo Garrido en Hola Courtois, adiós Keylor
Quillo en Cuento de Navidad
ROSA MARIA cuesta guerrero en Papás, tenéis deberes
BEGOÑA Hernando en Papás, tenéis deberes
Alicia Fernandez en Papás, tenéis deberes
Gjon Haskaj en El secreto de fichar bien
VICENTE PÉREZ NAVARRO en Vinicius, la proto estrella
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
jclopezmontoya21@gmail.com en Morir con el portero que no queríamos
Johhny en En serio
Oscar Pereira Fernandez en Iago no tiene la culpa
Alicia en Recuerdo Mundial
Alicia en Recuerdo Mundial
ROSA MARIA cuesta guerrero en Recuerdo Mundial
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
José Luis García en En serio
SMN en En serio
Walter Montaldo en Vivir con el alma aferrada
Antonio López Lobeto en Biscotto innecesario
manu5 en En serio
Benjamin Fernández en En serio
Irene García en Dios ha muerto
Jose en Dios ha muerto
Carmen Viedma Diaz en ¡Nada de sexo con extranjeros!
ALFONSO APARICIO VIAN en De Gea: «Tampoco he matado a nadie»
Ignacio Rubén Melancolía en Julen tiene mi voto
FERNANDO ALONSO MARTÍN-LOECHES en Julen tiene mi voto
Antonio López Lobeto en Deporte para leer
Ignacio Rúben Melancolia en Ocho finales seguidas para King James
Mariano J. en El niño Cristiano
José Luis en Bale fue el héroe
Albert en Bale fue el héroe
ROSA MARIA cuesta guerrero en La lista
Aurora en La lista
LUCASIAN en Padres dron
Nachovic en No olviden esta cara
Alfrez en El Principito
Alberu en El Principito
Borja en El Principito
Alicia en Padres dron
ROSA MARIA cuesta guerrero en Padres dron
Aurora en Padres dron
Jorge en Padres dron
Alejandro Alcalde en La mala educación
Alfrez en Energía potencial
zico1999 en La última cena
zico1999 en La última cena
Manolo Muñoz en ¡Resiste, Lendoiro!
Estibaliz Giner Larrauri en ¿Marino o submarino?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Marino o submarino?
Basilio Leónidas en La primera red social es tu casa
maria antonia Lopez en ¿Marino o submarino?
Manitu69 en Ser o no ser
David en Ser o no ser
Raquel en La caída de Messi
Manuel Rafael Prieto Fanjul. en La caída de Messi
Basilio Leónidas en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en La primera red social es tu casa
Ettore Viglione en Bajón oval
guaschiano en Fort tiene razón
ErJabato en Fort tiene razón
Sara Amado en Las crónicas boludas
Rebeca R. en Las crónicas boludas
Ana Bonilla Rodriguez en #SantiCampeón
Aurora en #SantiCampeón
Alicia en #SantiCampeón
Begoña hernando en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en #SantiCampeón
Jose manuel en Lopera, 22; Alaya, 0
betiquisimo en Lopera, 22; Alaya, 0
Gol Sur 88 en Lopera, 22; Alaya, 0
Juan Carlos Quesada Fernandez en El Sahara Marathon, mucho más que una carrera
Francisco josé Montero Madrid en Lo que digan los futboleros
Tomás Luis de Victoria en Benzema se hace perdonar
Juan Rodriguez-Briso en Real Madrid, un equipo español
Amparo Martín en De cañas por el Metropolitano
ROSA MARIA cuesta guerrero en Horarios family friendly, por favor
Antonio Lorenzo Vicente en Coleman puede batir el récord de Bolt
Lila Castro en Zidane de los milagros
SAMER KHEIR en Zidane de los milagros
ROSA MARIA cuesta guerrero en TDAH y deporte: una tabla de salvación
Ana Bonilla Rodriguez en TDAH y deporte: una tabla de salvación
J. Carlos en Zidane de los milagros
Benjamín Fernandez en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Luis Polo en Zidane de los milagros
Manu Ponce en Zidane de los milagros
Embruix de Lluna en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Carmen María en ¿Quién defiende a mi hijo?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Quién defiende a mi hijo?
George_Kaplan en Gatillazo madridista
David Azpiazu Torres en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
ROSA MARIA cuesta guerrero en José María García y el fantasma de Instagram
Salvador en Se busca asidero
Gabriel Inojosa en Pepinazo en el Bernabéu
julio ruiz en Se busca asidero
ROSA MARIA cuesta guerrero en Rugby inclusivo: bendita melé
Josefina Trujillo en La figura del líder
Carmen María en ¡Hagan juego, señoritos!
Juanma Jiménez en Mucho Villarreal, poca suerte
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¡Hagan juego, señoritos!
Ana Bonilla Rodriguez en ¡Hagan juego, señoritos!
Dalmacio del Campo en En defensa de Zidane y de su equipo
david en Ser un hombre
Raúl en Lagarto, lagarto
Elena en Ser un hombre
Carlos en Ser un hombre
Albert Batlle en Carta a los Reyes Magos
Begoña hernando en Carta a los Reyes Magos
ROSA MARIA cuesta guerrero en Carta a los Reyes Magos
Carmen María en Carta a los Reyes Magos
Juanma Jiménez en Feliz Navidad… y gracias
Elaine Cristina en Feliz Navidad… y gracias
Alejandro Chacón en El Barça es el procés
Pekas en A ti padre…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Los otros diez planes de Navidad con tus hijos
Ignacio en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Juan de Dios en A ti padre…
Aurora en A ti padre…
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Mundial 82: el peor sorteo de la historia se hizo en Madrid
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Larry ‘Legend’ Bird… bajo el halo del mago Johnson
Ana B en A ti padre…
Embruix de Lluna en La importancia de SER el CAPITÁN
Arancha Matamala en A ti padre…
Aminie Filippi en A ti padre…
Beatriz en A ti padre…
Carlos Ruf en La mente es la que gana
Kalle Ruf en Echo de menos…
Pablo en Estilismos
Felipe en Soy maratoniana
Ivan Reina en Soy maratoniana
MaiteV en Soy maratoniana
Luis Alberto Merchán en Bye, bye, Blackbird
Manuel Grandes en Bye, bye, Blackbird
Jesús María Martín Domínguez en El Titanic del Betis, proa hacia el iceberg
Tomás Luis de Victoria en Cristiano en su laberinto
Cristina Navarro en Mi primera maratón
Luis Alberto Merchán en Castillos en el aire
José Vaquer en Mi primera maratón
Pantxo Pintxo en El derbi, de la A a la Z
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Gerardo Rodríguez@@ en San Siro dirá la última palabra
Luis Bilbao en El fin de Cristiano
Jose Antonio Fernandez Plaza en Asensio convirtió el domingo en viernes
Jota en el camino en ¿Dónde está el equipo?
Iván Bellido Andrés en Simeone no tiene quien le escriba
Irene García en Un empate por principios
José Miguel en Pánico escénico
Gerardo Rodríguez en Y de nuevo, el racismo
Guillermo García Sánchez en 10 millones de dólares por una cámara para Pep

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies