domingo, junio 14, 2026
Google search engine
InicioInternacionalBundesligaKaiserslautern, el infierno del que salió vivo el Barça y quemó al...

Kaiserslautern, el infierno del que salió vivo el Barça y quemó al Madrid

Uno de los clubes más históricos de la Bundesliga se declara en bancarrota. La desaparición parece el único desenlace para el Kaiserslautern, un equipo que trae recuerdos dispares a Madrid y Barça.

Ciento veinte años de historia pueden ser pasto de las llamas en apenas unos días. El infierno rojo como popularmente se conoce al Fritz Walter Stadion, el hogar del mítico 1.FC Kaiserlautern, parece herido de muerte. Otros ardieron antes allí. Le ocurrió al Madrid a principios de los ochenta y de aquellas llamas se salvó el Barça de Cruyff una década después, cuando Bakero sofocó el incendio con un inesperado cabezazo. Pero aquellos días de fuego y rosas quedan muy lejos para una institución carcomida por las deudas, declarada oficialmente en bancarrota tras hundirse en las catacumbas del fútbol alemán. Consumida ahora en una intrascendente duodécima plaza en la tercera división, no hay esperanza que reavive esos rescoldos.

Aquello de que la unión hace la fuerza, lo saben bien en Kaiserslautern. Fueron varias las fusiones que vivieron en esta ciudad del suroeste alemán desde que el 2 de junio de 1900 el Germania 1896 y el FG Kaiserslautern se unieron para crear el FC 1900, germen del club actual. Durante más de 30 años se siguieron produciendo absorciones de pequeños equipos locales hasta que en 1932 el equipo adquirió el nombre actual, 1.FC Kaiserslautern. La sala de trofeos, sin embargo, no se empezó a llenar hasta la década de los 50 del siglo pasado. Para entonces, Fritz Walter capitaneaba al equipo y empezaba a forjar una leyenda que culminó en El Milagro de Berna, cuando con el brazalete de capitán levantó la primera Copa del Mundo para Alemania.

“Fritz Walter fundó la ciudad de Kaiserslautern” escribió un niño en un colegio de esta ciudad del Palatinado en aquellos años. En realidad la ciudad debe su nombre al emperador Federico I, alias Barbarroja, quien alrededor de 1160 edificó un imponente castillo sin parangón en todo el imperio a raíz del cual fue creciendo la ciudad. Aunque su enclave privilegiado en el centro de Europa le haría padecer los estragos de los diferentes conflictos históricos, desde la Guerra de los 30 años hasta la II Guerra Mundial. De los bombardeos del bloque aliado se estaba recuperando cuando apareció Fritz y tal y como aseguraba aquel niño puso de nuevo Kaiserslautern en el mapa.

El capitán Stefan Kuntz celebra el título de Bundesliga conquistado en 1991. CordonPress.

Die Roten Teufel (Los diablos rojos) conquistaron sus dos primeros títulos ligueros cuando Alemania se hallaba en plena reconstrucción. El primero llegó en 1951, dos años después consiguió su segundo entorchado. En ambos títulos Walter compartía vestuario con su hermano Ottmar, y con otros ilustres protagonistas del Milagro de Berna, como Werner Liebrich, Werner Kohlmeyer y Horst Eckel. Aquellos éxitos no solo ayudaron a que el 1.FC Kaiserslautern se hiciera un hueco entre los clubes más importantes del país, sino que elevó a sus futbolistas como piezas fundamentales la Mannschaft dirigida por Sepp Herberger. Tras 20 años defendiendo su camiseta (1939-1959), la única que vistió junto con la de la Selección, Fritz Walter se retiró con 364 partidos y 357 goles en su haber.

A nadie le extrañó, por tanto, cuando en 1963 se incluyó al 1.FC Kaiserslautern entre los 16 miembros fundadores de la Bundesliga. De hecho, el club se mantuvo, con más o menos altibajos, en la élite del fútbol alemán hasta 1996. Justo en esa temporada consumaría su descenso a los infiernos, disputando la 2.Bundesliga por primera vez en su historia. Pero la gesta estaba a la vuelta de la esquina. “Es la mayor proeza que se ha visto en el fútbol alemán”, afirmó Günter Netzer después de que el Kaiserslautern ganara la liga. El primer paso fue recuperar la categoría al año siguiente. Lo siguiente fue conforma un equipo perfectamente equilibrado entre la veteranía y la juventud. El equipo era dirigido desde el banquillo por el técnico Otto Rehhagel, en cuyo palmarés encontramos tres Bundesligas, tres Copas alemanas y la Eurocopa más sorprendente de la historia, la conseguida con Grecia en 2004. Seis años antes de aquello ya dejó pistas en Kaiserslautern de lo que era capaz.

Andreas Brehme y Miroslav Kadlec (Kaiserslautern) pugnan por un balón con Thomas Hässler, en la final de la DFB disputada en Berlín en mayo de 1996. CordonPress.

Entre los veteranos del equipo sobresalían Andreas Brehme, campeón del mundo con Alemania en el Mundial de Italia’90, junto a él destacaban otros internacionales como Olaf Marschall, capaz de jugar con la RDA y con la Alemania federal, además de Ciriaco Sforza o de un jovencísimo Michael Ballack. Aquel equipo tras un inicio fulgurante llegó a la penúltima jornada con opciones de cantar el alirón y no lo desaprovecharon tras vencer 4-0 al Wolfsburgo. El empate del Bayern de Múnich hizo el resto. El éxito fue celebrado incluso por Helmut Kohl, canciller alemán hasta 1998: “El Kaiserslautern es algo así como el equipo de mi infancia”.

Aquel 2 de mayo de 1998 fue la última tarde de gloria del club por mucho que luego haya repetido varios ascensos a la Bundesliga. Ese récord, el de convertirse en campeón nada más subir de segunda división, no se lo ha quitado todavía nadie.

El 5-0 al Madrid

Los altibajos han sido una constante en la historia del club del Palatinado. En los años 70 participó por primera vez en competiciones europeas, aunque su primera gran gesta llegaría una década después, concretamente en 1982. Se disputaban los Cuartos de final de la Copa de la UEFA y el bombo había emparejado a los teutones con el Real Madrid. El conjunto entrenado por Vujadin Boskov venía de perder la final de la Copa de Europa la temporada anterior. Un año después pelear por la UEFA parecía un premio menor. Pese a todo los blancos se impusieron en la ida, en el Bernabéu por 3-1. En 17 minutos en Alemania el Madrid había echado a perder esa renta. Fue lo que tardó el Kaiserslautern en marcar dos goles y e igualar el partido. Aquello solo era el principio.

Las crónicas repetían machaconas términos como “humillación”, “debacle”, “noche negra” o se cebaban en la cacareada “maldición blanca en Alemania”. Así de contundente se mostraba Julio García Candau, enviado especial a Kaiserslautern esa noche: “El Madrid dio pena porque un club con su historial no puede ser vencido y humillado como lo fue en Kaiserslautern. El ambiente fue hostil, pero el equipo madridista no supo responder con la mínima serenidad exigible a un conjunto profesional”. A la eficacia teutona en esos primeros veinte minutos le siguió la desesperación blanca que aumentó tras el penalti fallado por García Cortes. El arbitraje casero del colegiado húngaro Karoly Palotei, terminó de rematar a los merengues. A la media hora San José fue expulsado, antes del descanso al que mandó para la ducha fue a Cunningham. El Madrid terminó con ocho después de que Pineda viera la roja en el 65. Para entonces el Fritz Walter Stadion había entrado en ebullición y los goles caían como rosquillas.

El 5-0 quedó grabado en rojo en la memoria de los aficionados alemanes. Poco importó que cayeran eliminados en semifinales a manos del Goteborg. Nunca volvieron a llegar tan lejos y aquella noche del 17 de marzo del 82 fue una de las más gloriosas en la región del Palatinado.

Bakero en Kaiserslautern

La leyenda del Dream Team de Cruyff pudo quedar sepultada en Kaiserslautern. Algo cambió esa noche en la controvertida relación que la Copa de Europa mantenía con la entidad catalana. “Ese día, el Barcelona dejó de ser un equipo sufridor porque aquí siempre pasaba algo en el último momento. Entonces rompimos el maleficio”, recordaba Bakero en Marca. Treinta años después de la final de los palos de Berna y tan solo cinco de la mayúscula decepción de Sevilla frente al Steaua de Bucarest, los azulgrana entendían la Orejona como un santo grial maldito. El segundo advenimiento de Johan Cruyff esta vez desde el banquillo había supuesto un lavado de cara para el club que ya se había refrendado en títulos: la Recopa el primer año; la Copa del Rey el segundo; y la Liga el tercero. Pero el Barça que disputa la Copa de Europa por primera vez bajo el mando de El Flaco está lejos de ser el Dream Team que luego conocimos.

Aquella Copa de Europa tenía sus particularidades. Era la edición previa a lo que hoy conocemos como La Liga de Campeones y se introdujo como novedad una fase de grupos entre los ocho mejores, esto es en cuartos de final. Los dos mejores de cada grupo disputarían la final de Wembley. Pero para alcanzar esa liguilla el Barça primero tiene que superar al Kaiserslautern, que representaba a la Alemania occidental como último campeón antes de la reunificación. En el partido de ida los azulgrana se impusieron por 2-0 en el Camp Nou, pero en el Fritz Walter Stadion les esperaba un infierno.

El Barça sofocó los primeros arreones teutones esa noche del 6 de noviembre de 1991. Pero a la media hora Zubizarreta no pudo evitar que el cabezazo de Hotic terminara en gol. Ese tanto prendió la mecha de la afición alemana. A los cuatro minutos del segundo tiempo Hotic hizo el segundo. El Kaiserslautern empataba la eliminatoria y el Barça navegaba a la deriva por un mar de niebla. El siguiente zarpazo parecía definitivo. A quince minutos del final, los alemanes pusieron el 3-0, obra de Goldbaeck. Otra Copa de Europa se marchaba por el sumidero.

Fue entonces, a la desesperada y saltándose todos los patrones del juego de posición cuando los azulgrana, aquella noche de naranja, se lanzaron a por el gol. A falta de tres minutos para el final una falta botada por Koeman fue cabeceada en el segundo palo por Jose Mari Bakero, un tipo de 1,70 que ganó en el salto a dos armarios alemanes. En el vuelo de esa pelota iban todas las esperanzas culés: “La sensación que tuve en el campo no fue de que el remate fuera tan difícil, estaba muy esquinado pero no tuve esa sensación. El remate fue ciertamente afortunado”, aseguró Bakero 25 años después de marcar ese gol en Mundo Deportivo. La celebración (por ahí aparece también Guardiola) y lo agónico del tanto guarda muchos similitudes con el Iniestazo de Stamford Brigde. Solo que aquella vez el gol no daba acceso a ninguna final.

Bakero celebra el gol de Kaiserslautern rodeado de compañaros. FC Barcelona.es

Con ese 3-1 en contra el Barça de Cruyff accedió a la fase de grupos donde los ocho mejores del continente se enfrentarían en dos grupos de cuatro. El Barça arrasó en su grupo con 9 puntos de 12 posibles superando al Sparta de Praga, Benfica y Dinamo de Kiev. Lo siguiente es de sobra conocido, quizá por ello Kaiserslautern ha quedado en el imaginario culé como el punto de inflexión de ese equipo, la noche en que por fin se desterraron todos los fantasmas.

El Kaiserslautern vio truncado su sueño con aquella gesta incompleta. La victoria por 3-1 resultó insuficiente y la competencia feroz en la Bundesliga con el auge del Borussia Dortmund, el Werder Bremen o el Stuttgart, además del omnipresente ogro del Bayern Munich, le relegó en el panorama del fútbol alemán. Su última machada fue la Bundesliga del 98, aunque su luz nunca más brilló en la Copa de Europa. Aquel vuelo de Bakero sepultó sus opciones europeas en una Alemania que aceleraba hacia la reunificación.

Treinta años después su situación es aún más dramática. El 1.FC Kaiserslautern sigue siendo el noveno club de la clasificación histórica de la Bundesliga pero está arrasado por las deudas. Sus principales acreedores no han llegado a un acuerdo para diferir los pagos, que ascienden a más de 20 millones de euros. La situación deportiva no es mucho mejor. Die Roten Teufel son duodécimos en la tercera división del fútbol alemán y ahora podrían ser sancionados con 9 puntos por los impagos. Eso provocaría el descenso del club de Kaiserslautern a la Regionalliga, y prácticamente su desaparición. Tras declararse en bancarrota un tribunal nombrará un administrador provisional para intentar salvar al club.

Kaiserslautern arde en su propio infierno y una parte de nuestro fútbol no se entendería sin aquellas visitas al Fritz Walter Stadion que hoy vive sus horas más bajas.

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Conchita Minguez en Cinco apuntes para seis carreras
Francisco en Te quiero, Valverde
GONZALO IMPUESTO NOGUERAS en La carrera de su vida
José Luis Hera en Lava
Angel en Lava
Antonio Martínez Pascual en El Sevilla sonroja al Madrid
Begoña hernando en Ya están aquí…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Ya están aquí…
Ángel en Vuela el Madrid
Francisco Bascuas en Fortnite y la física del caos
Ramón J. en Serena pierde la calma
Manitu69 en Armagedon colchonero
Chema en Querido Manu
Chema en Querido Manu
Dalmacio del Campo en Mucho ruido y pocas nueces
Óscar en Las tragaderas
Maria del Carmen Torres en La banda izquierda no tiene memoria
manuel santamaria asensio en Lo salvó el VARça
José Luís en Lo salvó el VARça
Antonio Lopez Lobeto en Sin actitud no hay talento
José Ramón en Sin actitud no hay talento
Milagros Recio en La constante es Messi
Pablo González Suárez en Rivaldo, Simeone y un minuto de silencio
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Mauricio en La fuga de La Masía
José Antonio Del Moral en Piqué y los pollos sin cabeza
Dalmacio del Campo en Hola Courtois, adiós Keylor
Jesús Carlos Zuazo Garrido en Hola Courtois, adiós Keylor
Quillo en Cuento de Navidad
ROSA MARIA cuesta guerrero en Papás, tenéis deberes
BEGOÑA Hernando en Papás, tenéis deberes
Alicia Fernandez en Papás, tenéis deberes
Gjon Haskaj en El secreto de fichar bien
VICENTE PÉREZ NAVARRO en Vinicius, la proto estrella
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
jclopezmontoya21@gmail.com en Morir con el portero que no queríamos
Johhny en En serio
Oscar Pereira Fernandez en Iago no tiene la culpa
Alicia en Recuerdo Mundial
Alicia en Recuerdo Mundial
ROSA MARIA cuesta guerrero en Recuerdo Mundial
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
José Luis García en En serio
SMN en En serio
Walter Montaldo en Vivir con el alma aferrada
Antonio López Lobeto en Biscotto innecesario
manu5 en En serio
Benjamin Fernández en En serio
Irene García en Dios ha muerto
Jose en Dios ha muerto
Carmen Viedma Diaz en ¡Nada de sexo con extranjeros!
ALFONSO APARICIO VIAN en De Gea: «Tampoco he matado a nadie»
Ignacio Rubén Melancolía en Julen tiene mi voto
FERNANDO ALONSO MARTÍN-LOECHES en Julen tiene mi voto
Antonio López Lobeto en Deporte para leer
Ignacio Rúben Melancolia en Ocho finales seguidas para King James
Mariano J. en El niño Cristiano
José Luis en Bale fue el héroe
Albert en Bale fue el héroe
ROSA MARIA cuesta guerrero en La lista
Aurora en La lista
LUCASIAN en Padres dron
Nachovic en No olviden esta cara
Alfrez en El Principito
Alberu en El Principito
Borja en El Principito
Alicia en Padres dron
ROSA MARIA cuesta guerrero en Padres dron
Aurora en Padres dron
Jorge en Padres dron
Alejandro Alcalde en La mala educación
Alfrez en Energía potencial
zico1999 en La última cena
zico1999 en La última cena
Manolo Muñoz en ¡Resiste, Lendoiro!
Estibaliz Giner Larrauri en ¿Marino o submarino?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Marino o submarino?
Basilio Leónidas en La primera red social es tu casa
maria antonia Lopez en ¿Marino o submarino?
Manitu69 en Ser o no ser
David en Ser o no ser
Raquel en La caída de Messi
Manuel Rafael Prieto Fanjul. en La caída de Messi
Basilio Leónidas en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en La primera red social es tu casa
Ettore Viglione en Bajón oval
guaschiano en Fort tiene razón
ErJabato en Fort tiene razón
Sara Amado en Las crónicas boludas
Rebeca R. en Las crónicas boludas
Ana Bonilla Rodriguez en #SantiCampeón
Aurora en #SantiCampeón
Alicia en #SantiCampeón
Begoña hernando en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en #SantiCampeón
Jose manuel en Lopera, 22; Alaya, 0
betiquisimo en Lopera, 22; Alaya, 0
Gol Sur 88 en Lopera, 22; Alaya, 0
Juan Carlos Quesada Fernandez en El Sahara Marathon, mucho más que una carrera
Francisco josé Montero Madrid en Lo que digan los futboleros
Tomás Luis de Victoria en Benzema se hace perdonar
Juan Rodriguez-Briso en Real Madrid, un equipo español
Amparo Martín en De cañas por el Metropolitano
ROSA MARIA cuesta guerrero en Horarios family friendly, por favor
Antonio Lorenzo Vicente en Coleman puede batir el récord de Bolt
Lila Castro en Zidane de los milagros
SAMER KHEIR en Zidane de los milagros
ROSA MARIA cuesta guerrero en TDAH y deporte: una tabla de salvación
Ana Bonilla Rodriguez en TDAH y deporte: una tabla de salvación
J. Carlos en Zidane de los milagros
Benjamín Fernandez en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Luis Polo en Zidane de los milagros
Manu Ponce en Zidane de los milagros
Embruix de Lluna en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Carmen María en ¿Quién defiende a mi hijo?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Quién defiende a mi hijo?
George_Kaplan en Gatillazo madridista
David Azpiazu Torres en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
ROSA MARIA cuesta guerrero en José María García y el fantasma de Instagram
Salvador en Se busca asidero
Gabriel Inojosa en Pepinazo en el Bernabéu
julio ruiz en Se busca asidero
ROSA MARIA cuesta guerrero en Rugby inclusivo: bendita melé
Josefina Trujillo en La figura del líder
Carmen María en ¡Hagan juego, señoritos!
Juanma Jiménez en Mucho Villarreal, poca suerte
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¡Hagan juego, señoritos!
Ana Bonilla Rodriguez en ¡Hagan juego, señoritos!
Dalmacio del Campo en En defensa de Zidane y de su equipo
david en Ser un hombre
Raúl en Lagarto, lagarto
Elena en Ser un hombre
Carlos en Ser un hombre
Albert Batlle en Carta a los Reyes Magos
Begoña hernando en Carta a los Reyes Magos
ROSA MARIA cuesta guerrero en Carta a los Reyes Magos
Carmen María en Carta a los Reyes Magos
Juanma Jiménez en Feliz Navidad… y gracias
Elaine Cristina en Feliz Navidad… y gracias
Alejandro Chacón en El Barça es el procés
Pekas en A ti padre…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Los otros diez planes de Navidad con tus hijos
Ignacio en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Juan de Dios en A ti padre…
Aurora en A ti padre…
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Mundial 82: el peor sorteo de la historia se hizo en Madrid
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Larry ‘Legend’ Bird… bajo el halo del mago Johnson
Ana B en A ti padre…
Embruix de Lluna en La importancia de SER el CAPITÁN
Arancha Matamala en A ti padre…
Aminie Filippi en A ti padre…
Beatriz en A ti padre…
Carlos Ruf en La mente es la que gana
Kalle Ruf en Echo de menos…
Pablo en Estilismos
Felipe en Soy maratoniana
Ivan Reina en Soy maratoniana
MaiteV en Soy maratoniana
Luis Alberto Merchán en Bye, bye, Blackbird
Manuel Grandes en Bye, bye, Blackbird
Jesús María Martín Domínguez en El Titanic del Betis, proa hacia el iceberg
Tomás Luis de Victoria en Cristiano en su laberinto
Cristina Navarro en Mi primera maratón
Luis Alberto Merchán en Castillos en el aire
José Vaquer en Mi primera maratón
Pantxo Pintxo en El derbi, de la A a la Z
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Gerardo Rodríguez@@ en San Siro dirá la última palabra
Luis Bilbao en El fin de Cristiano
Jose Antonio Fernandez Plaza en Asensio convirtió el domingo en viernes
Jota en el camino en ¿Dónde está el equipo?
Irene García en Un empate por principios
José Miguel en Pánico escénico
Gerardo Rodríguez en Y de nuevo, el racismo
Guillermo García Sánchez en 10 millones de dólares por una cámara para Pep

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies