viernes, julio 10, 2026
Google search engine
InicioSolidariosKilómetros optimistas

Kilómetros optimistas

Dice Irene Somoza sobre su excompañero de trabajo (y, sobre todo, amigo) Alberto Barrantes García (Madrid, 1977) que es “optimista, por lo que se agradece tenerlo al lado en un momento de presión” ya que “siempre te saca una sonrisa” y, quizá, esa definición sirva para intentar entender la razón por la que Alberto Barrantes, junto con Susana Alfageme y Juan Nicieza, va a correr el próximo sábado 23 de junio los alrededor de 85 kilómetros que separan el centro de Gijón del Santuario de Covadonga para recaudar fondos a favor de la Fundación Española del Corazón.

Por optimismo.

Un pesimista, de hecho, agotaría su paciencia muchos kilómetros antes siquiera de intuir en algún trazo del horizonte la línea de meta.

Fue en el año 2006 cuando Alberto Barrantes comenzó a correr, si bien hay que esperar casi hasta una década después para encontrar el primero de sus retos solidarios. “Mi cuñado tenía cáncer y decidí que mi preparación y mi Maratón de Castellón los correría por él y por todos los que sufren esta enfermedad”, explica el propio Barrantes. De tal modo, creó junto a la Asociación Española contra el Cáncer un reto que consiguió reunir 2.015 euros destinados a la investigación y que, además, supuso el impulso definitivo para los retos que estaban por llegar.

El siguiente, un año después, lo llamó Uclés por Alimentos, tenía 108 kilómetros de recorrido (desde Arganda hasta el citado Monasterio de Uclés) y se cerró con la recogida de más de 3.000 kilogramos de comestibles para el Banco de Alimentos de Madrid. El último de ellos (hasta dentro de un par de semanas) tuvo lugar el pasado mes de mayo del 2017, contó con 125 kilómetros por el camino de Cabañeros hasta Guadalupe y recaudó, de nuevo junto con la Asociación Española contra el Cáncer y con la aportación de más de un centenar de personas, otros 7.000 euros.

Ahora, con este nuevo reto en Asturias, Alberto Barrantes ha decidido que es el turno de apoyar la lucha contra las enfermedades del corazón.

Alberto Barrantes.
Alberto Barrantes.

“Este reto es importante para mí porque dos de las personas más importantes en mi vida (su padre y su suegro) han fallecido debido a estas enfermedades. Además, en mi familia paterna hay muchos casos de dolencias coronarias. Mi hermana, sin ir más lejos, también ha sufrido un infarto. Siempre digo que yo me iré para el otro barrio por un tema del corazón”, razona Barrantes. Y prosigue: “Creo que no se le da la importancia que tienen a las enfermedades del corazón. En España es la primera causa de mortalidad. En 2016 fallecieron casi 120.000 personas por este tipo de enfermedades”. “Si con mi reto ayudo a que la Fundación Española del Corazón pueda seguir con su labor de información, prevención e investigación, estaría más que feliz. Creo que la gente debería apoyar esta causa porque ninguno de nosotros estamos libres de padecer este tipo de dolencias y enfermedades, incluso quienes más sanos están pueden sufrir algún tipo de enfermedad congénita”, sentencia.

Pero ¿por qué correr para conseguirlo? ¿Por qué querer pasar casi un día entero del mes de junio sudando bajo el sol para intentar concienciar sobre las enfermedades cardiovasculares? ¿Por qué sufrir durante horas sin saber hasta el final si serás capaz de alcanzar tu objetivo?

Tal vez, la mayoría de nosotros tendríamos problemas para responder con firmeza a esas preguntas, pero Barrantes no duda en su explicación: “La principal motivación es que me hace sentir bien saber que lo que hago, correr, sirve para algo más que sudar y castigar a mis piernas. Si con mis kilómetros puedo conseguir mejorar, aunque sea sólo un poco, la vida de alguien, me vale. Realmente es algo egoísta, positivo porque ayuda, pero egoísta, al fin y al cabo”, mantiene. Y añade: “Este año la motivación es rendir homenaje a mi padre y a mi suegro, que murieron por enfermedades cardiovasculares. Quiero, mientras preparo el reto y lo corro, hacer visible este tipo de enfermedades y ayudar de paso a la Fundación Española del Corazón en su labor”. “Además, necesito tener un objetivo para no dejar de entrenar y dejarme llevar y ponerme más gordo de lo que ya estoy”, se sincera.

No en vano, esa última razón, tener un motivo que te impulse a querer seguir haciendo algo, parece imprescindible en la vida de cualquier ser humano. También en la de Alberto Barrantes. “En este reto lo fundamental para mí era bajar peso. Estaba bastante ternesco (sic) y correr con esa mochila de kilos encima no es nada recomendable”, reconoce el propio Barrantes, que ha perdido alrededor de ocho kilogramos de peso merced a un plan específico de entrenamiento ideado junto con su preparador, Óscar de las Mozas. Y avisa: “Una preparación para una distancia de este tipo debe ser de unas 12 o 16 semanas, pero siempre teniendo una experiencia anterior en pruebas de larga distancia. No se puede correr algo así sin estar preparado”.

Alberto Barrantes.
Alberto Barrantes.

Los atletas profesionales respaldan las palabras de Barrantes, corredor aficionado, al tiempo que conceden magnitud a un reto de este tipo. “Para mí una de las mayores dificultades es entrenar esa distancia. Tiene que compaginarlo con su trabajo y eso hace que sea muy complicado. No puede descansar, ni dedicarle el tiempo necesario”, expone Alessandra Aguilar, tres veces olímpica y considerada como una de las mejores maratonianas del atletismo español. La zaragozana Isabel Macías, subcampeona de Europa de 1.500 metros en pista cubierta en Göteborg 2013 y también olímpica, completa las palabras de Aguilar: “Está claro que para prepararlo bien se necesita mucho tiempo porque hay que hacer muchos kilómetros previos para afrontar esos 85 kilómetros del reto. Sé que él no abandonará por muy mal que se encuentre, pero el estado de forma ayudará a que no existan momentos de dudas”, argumenta. Aguilar, por su parte, también adelanta los problemas con los que se podrá encontrar Barrantes el próximo sábado 23 de junio: “Durante el reto, las máximas dificultades van a ser el riesgo de deshidratación, problemas estomacales, ampollas, rozaduras y, a medida que pasen los kilómetros, el cansancio muscular y psicológico debido a los kilómetros y a la gran dureza del reto”, enumera. Y Macías concluye: “Él es experto en hacer estas burradas y controlar la gestión del esfuerzo, que yo creo que es la mayor dificultad en el desarrollo de distancias así. Está muy loco, por lo que está habituado a las locuras”.

“El ponerme a prueba psicológicamente es un reto más interesante casi que el físico”, concede Barrantes. “El cansancio es algo a lo que te enfrentas tarde o temprano. Cuanto mejor preparado estés, mejor controles el ritmo al que corres y, sobre todo, te alimentes y bebas en condiciones, más tarde aparecerá, pero seguro que lo hará. Y luego está la cabeza, que es muy traicionera”, prosigue. Pero finaliza: “Cuando las cosas se ponen jodidas, y a veces se ponen pero que muy, muy jodidas, no piensas en ti, sino que piensas en las razones por las que estás haciendo lo que haces y eso te hace dar un paso más y luego otro y otro”.

Sentir que haces algo por los demás y no por ti mismo. Quizá esa sea la razón que le lleva a la gente a hacer un reto de este tipo.

Aunque, en el fondo, yo sé que la verdadera razón del reto de este año de Alberto Barrantes es otra que él todavía no ha dicho en ninguna de sus respuestas.

—“Con sinceridad, ¿has elegido hacer este reto este año para poder comerte luego cuando termines un gran cachopo con patatas sin tener remordimientos, verdad?”, le pregunto.

—“Cómo me conoces”, me contesta.

Era de suponer.

Al final, hemos logrado descifrar el secreto.

Si es que alguna vez lo hubo.

Me imagino que, ahora, es oportuno que os cuente que la citada Alessandra Aguilar destaca de Alberto Barrantes su “gran corazón” y considera que es “divertidísimo”. Isabel Macías, por su parte, le describe como “la alegría personificada en insistencia”. Irene Somoza, recuerden, utilizó al principio de este texto el término “optimista”.

Y todas ellas tienen razón al hablar sobre un hombre que, aunque lo conteste en broma, seguro que después de correr más de 80 kilómetros durante horas y horas va a comerse un buen cachopo con patatas sin remordimientos allá en tierras asturianas.
“Creo que no tengo nada que demostrarme, ya pasé esa época como corredor en la que tenía que demostrarme que podía correr más rápido, más lejos, más alto. Lo que hago ahora, lo hago para sentirme bien y disfrutar. A los que me dicen que 85 kilómetros son muchos, les digo que me lo tomo como si fuera a pasar un día en el campo con los amigos. Realmente es así: voy a pasar el día corriendo, que es lo que más me gusta hacer, rodeado de grandes amigos. ¿Qué más puedo pedir?”, limita Barrantes sobre su reto.

Es, en efecto, una buena pregunta. ¿Qué más podemos pedirle a la vida? En serio, ¿qué más?

Porque, habrá que suponer, la vida está llena de ganadores que en realidad son perdedores y de perdedores que al término de cada día han ganado pese a que ellos mismos no se hayan dado cuenta.

Alberto Barrantes, me temo, pertenece al segundo grupo.

El extraño grupo de los optimistas.

El insólito grupo de aquellos que no le piden más a la vida porque ya tienen todo lo que necesitan.

“¿Por qué correr? Porque es lo que más me gusta hacer. Aunque a veces lo odie mientras estoy en ello, no hay nada que me haga sentir tan bien”, explica Barrantes. Y finaliza: “Correr me aporta ante todo salud. Si no saliera a correr estaría hecho una piltrafa humana. Pero también me sirve para despejarme, para aclarar la cabeza, para mejorar un día que había sido una mierda hasta entonces o para empezar bien una jornada antes de ir a trabajar”.

Correr para, en definitiva, pertenecer al excepcional grupo de optimistas que no le puede pedir ya nada más a la vida y que se dedica a devolver lo que la vida le ha regalado a base de hacer kilómetros con corazón.

En el caso de Alberto Barrantes, muchos, muchos kilómetros. Y también, con mucho, mucho corazón. Aunque nunca es demasiado.

* Se puede ampliar información o colaborar con este reto en el siguiente enlace:

Kilómetros Con Corazón

RELATED ARTICLES

1 COMENTARIO

  1. […] Además, hay una verdad evidente y universal y es que España es un país donde el campo a través se vive con intensidad. Durante las tres próximas semanas, algunos de los mejores fondistas y mediofondistas del planeta estarán en nuestras fronteras brindando uno de los espectáculos más increíbles del mundo. Y es que el campo a través seduce por ese aire primitivo que desprende, porque son carreras en las que se muestra en toda plenitud la relación entre el deporte, la naturaleza y el ser humano. […]

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Conchita Minguez en Cinco apuntes para seis carreras
Francisco en Te quiero, Valverde
GONZALO IMPUESTO NOGUERAS en La carrera de su vida
José Luis Hera en Lava
Angel en Lava
Antonio Martínez Pascual en El Sevilla sonroja al Madrid
Begoña hernando en Ya están aquí…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Ya están aquí…
Ángel en Vuela el Madrid
Francisco Bascuas en Fortnite y la física del caos
Ramón J. en Serena pierde la calma
Manitu69 en Armagedon colchonero
Chema en Querido Manu
Chema en Querido Manu
Dalmacio del Campo en Mucho ruido y pocas nueces
Óscar en Las tragaderas
Maria del Carmen Torres en La banda izquierda no tiene memoria
manuel santamaria asensio en Lo salvó el VARça
José Luís en Lo salvó el VARça
Antonio Lopez Lobeto en Sin actitud no hay talento
José Ramón en Sin actitud no hay talento
Milagros Recio en La constante es Messi
Pablo González Suárez en Rivaldo, Simeone y un minuto de silencio
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Mauricio en La fuga de La Masía
José Antonio Del Moral en Piqué y los pollos sin cabeza
Dalmacio del Campo en Hola Courtois, adiós Keylor
Jesús Carlos Zuazo Garrido en Hola Courtois, adiós Keylor
Quillo en Cuento de Navidad
ROSA MARIA cuesta guerrero en Papás, tenéis deberes
BEGOÑA Hernando en Papás, tenéis deberes
Alicia Fernandez en Papás, tenéis deberes
Gjon Haskaj en El secreto de fichar bien
VICENTE PÉREZ NAVARRO en Vinicius, la proto estrella
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
jclopezmontoya21@gmail.com en Morir con el portero que no queríamos
Johhny en En serio
Oscar Pereira Fernandez en Iago no tiene la culpa
Alicia en Recuerdo Mundial
Alicia en Recuerdo Mundial
ROSA MARIA cuesta guerrero en Recuerdo Mundial
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
José Luis García en En serio
SMN en En serio
Walter Montaldo en Vivir con el alma aferrada
Antonio López Lobeto en Biscotto innecesario
manu5 en En serio
Benjamin Fernández en En serio
Irene García en Dios ha muerto
Jose en Dios ha muerto
Carmen Viedma Diaz en ¡Nada de sexo con extranjeros!
ALFONSO APARICIO VIAN en De Gea: «Tampoco he matado a nadie»
Ignacio Rubén Melancolía en Julen tiene mi voto
FERNANDO ALONSO MARTÍN-LOECHES en Julen tiene mi voto
Antonio López Lobeto en Deporte para leer
Ignacio Rúben Melancolia en Ocho finales seguidas para King James
Mariano J. en El niño Cristiano
José Luis en Bale fue el héroe
Albert en Bale fue el héroe
ROSA MARIA cuesta guerrero en La lista
Aurora en La lista
LUCASIAN en Padres dron
Nachovic en No olviden esta cara
Alfrez en El Principito
Alberu en El Principito
Borja en El Principito
Alicia en Padres dron
ROSA MARIA cuesta guerrero en Padres dron
Aurora en Padres dron
Jorge en Padres dron
Alejandro Alcalde en La mala educación
Alfrez en Energía potencial
zico1999 en La última cena
zico1999 en La última cena
Manolo Muñoz en ¡Resiste, Lendoiro!
Estibaliz Giner Larrauri en ¿Marino o submarino?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Marino o submarino?
Basilio Leónidas en La primera red social es tu casa
maria antonia Lopez en ¿Marino o submarino?
Manitu69 en Ser o no ser
David en Ser o no ser
Raquel en La caída de Messi
Manuel Rafael Prieto Fanjul. en La caída de Messi
Basilio Leónidas en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en La primera red social es tu casa
Ettore Viglione en Bajón oval
guaschiano en Fort tiene razón
ErJabato en Fort tiene razón
Sara Amado en Las crónicas boludas
Rebeca R. en Las crónicas boludas
Ana Bonilla Rodriguez en #SantiCampeón
Aurora en #SantiCampeón
Alicia en #SantiCampeón
Begoña hernando en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en #SantiCampeón
Jose manuel en Lopera, 22; Alaya, 0
betiquisimo en Lopera, 22; Alaya, 0
Gol Sur 88 en Lopera, 22; Alaya, 0
Juan Carlos Quesada Fernandez en El Sahara Marathon, mucho más que una carrera
Francisco josé Montero Madrid en Lo que digan los futboleros
Tomás Luis de Victoria en Benzema se hace perdonar
Juan Rodriguez-Briso en Real Madrid, un equipo español
Amparo Martín en De cañas por el Metropolitano
ROSA MARIA cuesta guerrero en Horarios family friendly, por favor
Antonio Lorenzo Vicente en Coleman puede batir el récord de Bolt
Lila Castro en Zidane de los milagros
SAMER KHEIR en Zidane de los milagros
ROSA MARIA cuesta guerrero en TDAH y deporte: una tabla de salvación
Ana Bonilla Rodriguez en TDAH y deporte: una tabla de salvación
J. Carlos en Zidane de los milagros
Benjamín Fernandez en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Luis Polo en Zidane de los milagros
Manu Ponce en Zidane de los milagros
Embruix de Lluna en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Carmen María en ¿Quién defiende a mi hijo?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Quién defiende a mi hijo?
George_Kaplan en Gatillazo madridista
David Azpiazu Torres en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
ROSA MARIA cuesta guerrero en José María García y el fantasma de Instagram
Salvador en Se busca asidero
Gabriel Inojosa en Pepinazo en el Bernabéu
julio ruiz en Se busca asidero
ROSA MARIA cuesta guerrero en Rugby inclusivo: bendita melé
Josefina Trujillo en La figura del líder
Carmen María en ¡Hagan juego, señoritos!
Juanma Jiménez en Mucho Villarreal, poca suerte
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¡Hagan juego, señoritos!
Ana Bonilla Rodriguez en ¡Hagan juego, señoritos!
Dalmacio del Campo en En defensa de Zidane y de su equipo
david en Ser un hombre
Raúl en Lagarto, lagarto
Elena en Ser un hombre
Carlos en Ser un hombre
Albert Batlle en Carta a los Reyes Magos
Begoña hernando en Carta a los Reyes Magos
ROSA MARIA cuesta guerrero en Carta a los Reyes Magos
Carmen María en Carta a los Reyes Magos
Juanma Jiménez en Feliz Navidad… y gracias
Elaine Cristina en Feliz Navidad… y gracias
Alejandro Chacón en El Barça es el procés
Pekas en A ti padre…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Los otros diez planes de Navidad con tus hijos
Ignacio en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Juan de Dios en A ti padre…
Aurora en A ti padre…
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Mundial 82: el peor sorteo de la historia se hizo en Madrid
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Larry ‘Legend’ Bird… bajo el halo del mago Johnson
Ana B en A ti padre…
Embruix de Lluna en La importancia de SER el CAPITÁN
Arancha Matamala en A ti padre…
Aminie Filippi en A ti padre…
Beatriz en A ti padre…
Carlos Ruf en La mente es la que gana
Kalle Ruf en Echo de menos…
Pablo en Estilismos
Felipe en Soy maratoniana
Ivan Reina en Soy maratoniana
MaiteV en Soy maratoniana
Luis Alberto Merchán en Bye, bye, Blackbird
Manuel Grandes en Bye, bye, Blackbird
Jesús María Martín Domínguez en El Titanic del Betis, proa hacia el iceberg
Tomás Luis de Victoria en Cristiano en su laberinto
Cristina Navarro en Mi primera maratón
Luis Alberto Merchán en Castillos en el aire
José Vaquer en Mi primera maratón
Pantxo Pintxo en El derbi, de la A a la Z
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Gerardo Rodríguez@@ en San Siro dirá la última palabra
Luis Bilbao en El fin de Cristiano
Jose Antonio Fernandez Plaza en Asensio convirtió el domingo en viernes
Jota en el camino en ¿Dónde está el equipo?
Irene García en Un empate por principios
José Miguel en Pánico escénico
Gerardo Rodríguez en Y de nuevo, el racismo
Guillermo García Sánchez en 10 millones de dólares por una cámara para Pep

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies