sábado, julio 18, 2026
Google search engine
InicioCulturaEntrevistasSara Hurtado: "En el deporte español hacemos malabares con lo que tenemos"

Sara Hurtado: «En el deporte español hacemos malabares con lo que tenemos»

Sara Hurtado (Madrid, 1992) ya es historia del patinaje artístico español. Junto a su pareja de baile, Kirill Khalyavin, ha logrado incluir la bandera de España por primera vez en un podio del circuito ISU Grand Prix, el de mayor nivel en el mundo. Ambos lograron una histórica plata el pasado 17 de noviembre en la Rostelecom Cup de Moscú. Histórica porque nunca antes un tándem español había logrado rascar metal en un evento de esta categoría. Sí había logrado en categoría individual Javier Fernández.

Sara descuelga el teléfono desde Moscú. Acaba de entrenarse. El nombre del patinador madrileño, que anunció su retirada de las pistas recientemente, surge rápidamente en la conversación. “Creo que Javi va a pasar a disfrutar del patinaje de otra manera. Ya no sólo compitiendo, que nos ha dado muchas alegrías. Así que nadie esté triste porque seguro que vamos a volver a verle en el hielo haciendo de las suyas. Creo que tenemos Javi para rato. Es más bien un hasta pronto. Él es un amigo, un compañero de batallas y el estandarte del patinete sobre hielo en España. Es un pequeño héroe para todos nosotros por todo lo que ha logrado. Nos ha abierto los ojos e hizo creer que no hacía falta venir de un país superpotente en este deporte. Si de verdad persigues un sueño y trabajas a diario por él, lo puedes conseguir. Muchos de nosotros nos habríamos dado por vencidos, por ejemplo, por abandonar nuestros hogares. Javi es la demostración de que que todo esfuerzo y sacrifico, antes o después, tiene su recompensa”.

A Sara Hurtado se le despertó la pasión por el patinaje a los ocho años. “Mi madre nos apuntó a mi hermano y a mí a patinar a la pista de hielo de Majadahonda (Madrid) como si fuera una actividad extraescolar más. Éramos unos niños muy activos. Yo iba a baile después del colegio, jugábamos al tenis y ya habíamos probado el patinaje sobre hielo antes. Nos gustaba mucho, así que mi madre nos apuntó a clases. Era el mejor momento de la semana y ha acabado convirtiéndose en mi forma de vida. Me encantaba el arte y con el patinaje artístico todas mis inquietudes se juntaron en un mismo deporte. Encontré aquello que encendía un fuego dentro de mí”.

En tiempos donde cada vez más padres presionan a sus hijos desde bien niños para que destaquen por encima del resto, no importa la disciplina, Sara cree que una parte importante de su éxito se debe a que nunca recibió “ningún tipo de presión para llegar a lo máximo; ni de mis padres, ni propia”. Si a los ocho años había empezado, a los once ya competía internacionalmente. Ella lo define como un proceso natural. “Casi sin darme cuenta empecé a priorizar los días de entrenamiento antes que hacer planes con mi familia o amigos. Comencé en individual, que era la única disciplina que existía en España en ese momento”.

“Yo no dejé de estudiar. Sabía que la vida de un deportista es algo muy efímero. Igual una mañana te despiertas con un dolor terrible y todo se acaba. Mi foco siempre estuvo en disfrutar. Iba mejorando y compitiendo en torneos cada vez más importantes, pero la idea desde el principio siempre fue la de disfrutar como en cualquier otro juego”. Mejorando poco a poco y disfrutando del camino de la forma más natural posible, cumplida la mayoría de edad, le llegó la oportunidad de marcharse a Londres para continuar allí su carrera profesional. “A nuestro entrenador en Madrid, que era británico, le hicieron una oferta y nos fuimos con él. Luego allí vimos que las condiciones para entrenar no eran las mejores.”

Aunque esta experiencia de cuatro meses en Inglaterra no fue como en principio se hubiese imaginado, le sirvió para darse cuenta de que “esto iba en serio”. Tenía 19 años y estaba decidida a dedicarse profesionalmente al patinaje artístico. Para ello, no le importaba tener que abandonar el nido por segunda vez. Su nuevo destino fue Canadá. Allí se marchó con Adrià Díaz, su pareja de baile desde los 16 años. Buscaba la profesionalización que en Londres no había encontrado y, entre ceja y ceja, tenía un objetivo marcado: unos Juegos Olímpicos. “Ya no era ningún juego. El compromiso debía de ser del 200%. Teníamos ese sueño. Buscábamos las mejores condiciones porque sólo los mejores del mundo llegan a unos Juegos”.

En 2014, Sara y Adrià debutaron olímpicamente en los Juegos de Invierno de Sochi. El sueño por el que llevaban peleando durante tanto tiempo se hizo realidad. Todo el sufrimiento cobró sentido. “Fue un sueño. Además, pudimos vivirlo con gente muy cercana a nosotros como Javi Fernández, que fue el abanderado, o Javi Raya. Cuando yo empecé a entrenar en Majadahonda, ellos ya estaban allí. Mis entrenadores también fueron. Cumplí un sueño junto a la gente con la que crecí y con los que me imaginé de pequeña cómo sería competir en unos Juegos”.

Sara corrió desde niña una carrera de fondo para llegar a unos Juegos Olímpicos. Una vez superada la línea de meta, se hizo una pregunta: ¿Y ahora qué? Pensó en dejarlo, ya había logrado su objetivo y su relación con Adriá se había estancado. “Parte de mí estaba enfocada a una vida postdeportiva. Estaba satisfecha con hasta donde había llegado. Esa experiencia ya me valía para toda la vida. Ya no notaba esa satisfacción personal del día a día. Me notaba también estancada a nivel emocional. Mi vida había cambiado y, a nivel de resultados, sinceramente, que me quitasen lo bailao«, confiesa entre risas. Tenía claro que, si regresaba a las pistas, sería para mejorar lo anterior. “Sabía que iba a ser difícil volver. Tenía que encontrar una nueva pareja de un nivel potente. Además debía de ser chico, que es mucho más complicado porque hay bastantes más chicas. También tenía que estar dispuesto a cambiarse de pasaporte. Lo veía casi como una ficción”.

Un día, cuando menos se lo esperaba, Sara recibió un mensaje en su Facebook. De Moscú, concretamente. La ficción se hizo realidad. “Estaba trabajando para la final de los Grand Prix de Barcelona y recibí un mensaje de Kirill Khalyavin. Ya nos conocíamos de competiciones anteriores. Llevábamos compitiendo el uno contra el otro prácticamente desde junior. Quería hablar conmigo para ver cómo me iba a plantear este nuevo capítulo en mi vida. Me contó que su pareja había sufrido una lesión muy complicada y lo quería dejar. Él tenía la motivación y la fuerza para seguir adelante y decidimos hacer una prueba. Fue difícil porque teníamos que cuadrar calendarios, tener el apoyo de la Federación, el visado… Al final la prueba fue muy bien, lo que no me esperaba para nada.”

La decisión estaba tomada: Sara volvió a marcharse de casa. Esta vez a Moscú. “Era adentrarse en lo desconocido, pero, en cierta manera, era lo que buscaba. No quería repetir mi carrera con Adrià porque eso es algo único e irrepetible que guardo en lo más profundo de mi corazón. Buscaba cambiar por completo. Por mucho vértigo y miedo que me diese; si no hubiese sido así, no lo hubiera hecho”.

Al preguntarle por su flamante plata, Sara no puede evitar echar la vista atrás. “Hace unos años estaba detrás de las vallas alucinando con Javi. Ahora las tornas han cambiado y soy yo la que se está subiendo a los podios y viendo cómo se eleva la bandera de España entre la rusa y la estadounidense. Fue un golpe de tremenda ilusión. Me sentí reafirmada como deportista. Fue una inyección de motivación. El saber que las cosas con Kirill se están haciendo bien es una motivación muy grande”. El nuevo compañero de Sara, con quien se comunica en una mezcla de español, ruso e inglés, es un patinador muy diferente a Adrià. “Es muy gracioso. Para ser de culturas tan distintas nos entendamos tan bien, nos compensamos el uno al otro. Él es un chico muy leal, humilde y trabajador. Lo que nos une al final es tener la misma meta. Sabemos lo que queremos y que el día a día cuenta más que la competición. La comunicación es muy fluida. El idioma dentro del hielo es el movimiento. Allí es donde sabes lo que sientes y lo que no”.

Sara dice estar feliz en Moscú, aunque no todo es de color rosa en la capital rusa. “El invierno es el invierno y las horas de luz son las que son. Empiezo los entrenamientos a las 9:30 con ballet o elevaciones como calentamiento. Hacemos una hora de eso. Luego un poco de estiramientos y ya entramos al hielo sobre las 11:00. Estamos hasta las 12:45 como primera sesión y después tomamos un pequeño descanso. Lo retomamos a las 14:00, ya hasta las 16:30. En total haremos como unas cuatro horas de hielo mínimo. También tenemos tres días a la semana de físico por las tardes y aparte solemos hacer bailes de salón. Son días bastantes completos. Este es un deporte para el que se necesita mucho soporte de fuera, más allá de la propia técnica: baile, expresión, flexibilidad… Hay muchas cosas que desarrollar”.

El estado del patinaje artístico en España puede resumirse en que cuando Sara, deportista olímpica, se retire, ni mucho menos va a tener la vida solucionada. Desgraciadamente, será todo lo contrario. “Es parte del riesgo que tengo en cuenta. Hay una gran diferencia entre los países donde tienen tradición los deportes de invierno y el resto. En Italia, por ejemplo, tienen un programa mediante el cual en el momento en el que te conviertes en olímpico pasas a ser funcionario de la policía penitenciaria si haces un curso de un par de meses. Esto se hace para que los deportistas puedan labrarse un futuro, cotizar, tener un pequeño sueldo al mes. Te hacen parte del país. Además, es un ejemplo de un país muy cercano a España. Aquí es todo mucho más difícil. Hemos empezado a cotizar este año y el proyecto todavía está diseñándose. Los deportistas aún no lo tenemos muy claro, aunque las cifras son un poco ridículas en comparación con los trabajos del resto de mis amigos”.

Escuchando las palabras de Sara, es inevitable no preguntarle si siente frustración. “Sí, es muy frustrante. Es una lucha que me supera. Me encantaría vivir un cambio mientras siga compitiendo, pero para luchar por los derechos de todos estos deportistas necesitas una entrega y un tiempo que alguien en activo no dispone. Yo confío en que el CSD y las federaciones trabajen en programas para que, aunque no sea esta, las próximas generaciones se puedan beneficiar. Bastaría con tener un poco de seguridad en nuestras vidas para que nuestros resultados se multiplicasen. El deporte español tiene un potencial increíble y estamos todos haciendo malabares con lo poco que tenemos”.

RELATED ARTICLES

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Conchita Minguez en Cinco apuntes para seis carreras
Francisco en Te quiero, Valverde
GONZALO IMPUESTO NOGUERAS en La carrera de su vida
José Luis Hera en Lava
Angel en Lava
Antonio Martínez Pascual en El Sevilla sonroja al Madrid
Begoña hernando en Ya están aquí…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Ya están aquí…
Ángel en Vuela el Madrid
Francisco Bascuas en Fortnite y la física del caos
Ramón J. en Serena pierde la calma
Manitu69 en Armagedon colchonero
Chema en Querido Manu
Chema en Querido Manu
Dalmacio del Campo en Mucho ruido y pocas nueces
Óscar en Las tragaderas
Maria del Carmen Torres en La banda izquierda no tiene memoria
manuel santamaria asensio en Lo salvó el VARça
José Luís en Lo salvó el VARça
Antonio Lopez Lobeto en Sin actitud no hay talento
José Ramón en Sin actitud no hay talento
Milagros Recio en La constante es Messi
Pablo González Suárez en Rivaldo, Simeone y un minuto de silencio
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Mauricio en La fuga de La Masía
José Antonio Del Moral en Piqué y los pollos sin cabeza
Dalmacio del Campo en Hola Courtois, adiós Keylor
Jesús Carlos Zuazo Garrido en Hola Courtois, adiós Keylor
Quillo en Cuento de Navidad
ROSA MARIA cuesta guerrero en Papás, tenéis deberes
BEGOÑA Hernando en Papás, tenéis deberes
Alicia Fernandez en Papás, tenéis deberes
Gjon Haskaj en El secreto de fichar bien
VICENTE PÉREZ NAVARRO en Vinicius, la proto estrella
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
jclopezmontoya21@gmail.com en Morir con el portero que no queríamos
Johhny en En serio
Oscar Pereira Fernandez en Iago no tiene la culpa
Alicia en Recuerdo Mundial
Alicia en Recuerdo Mundial
ROSA MARIA cuesta guerrero en Recuerdo Mundial
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
José Luis García en En serio
SMN en En serio
Walter Montaldo en Vivir con el alma aferrada
Antonio López Lobeto en Biscotto innecesario
manu5 en En serio
Benjamin Fernández en En serio
Irene García en Dios ha muerto
Jose en Dios ha muerto
Carmen Viedma Diaz en ¡Nada de sexo con extranjeros!
ALFONSO APARICIO VIAN en De Gea: «Tampoco he matado a nadie»
Ignacio Rubén Melancolía en Julen tiene mi voto
FERNANDO ALONSO MARTÍN-LOECHES en Julen tiene mi voto
Antonio López Lobeto en Deporte para leer
Ignacio Rúben Melancolia en Ocho finales seguidas para King James
Mariano J. en El niño Cristiano
José Luis en Bale fue el héroe
Albert en Bale fue el héroe
ROSA MARIA cuesta guerrero en La lista
Aurora en La lista
LUCASIAN en Padres dron
Nachovic en No olviden esta cara
Alfrez en El Principito
Alberu en El Principito
Borja en El Principito
Alicia en Padres dron
ROSA MARIA cuesta guerrero en Padres dron
Aurora en Padres dron
Jorge en Padres dron
Alejandro Alcalde en La mala educación
Alfrez en Energía potencial
zico1999 en La última cena
zico1999 en La última cena
Manolo Muñoz en ¡Resiste, Lendoiro!
Estibaliz Giner Larrauri en ¿Marino o submarino?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Marino o submarino?
Basilio Leónidas en La primera red social es tu casa
maria antonia Lopez en ¿Marino o submarino?
Manitu69 en Ser o no ser
David en Ser o no ser
Raquel en La caída de Messi
Manuel Rafael Prieto Fanjul. en La caída de Messi
Basilio Leónidas en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en La primera red social es tu casa
Ettore Viglione en Bajón oval
guaschiano en Fort tiene razón
ErJabato en Fort tiene razón
Sara Amado en Las crónicas boludas
Rebeca R. en Las crónicas boludas
Ana Bonilla Rodriguez en #SantiCampeón
Aurora en #SantiCampeón
Alicia en #SantiCampeón
Begoña hernando en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en #SantiCampeón
Jose manuel en Lopera, 22; Alaya, 0
betiquisimo en Lopera, 22; Alaya, 0
Gol Sur 88 en Lopera, 22; Alaya, 0
Juan Carlos Quesada Fernandez en El Sahara Marathon, mucho más que una carrera
Francisco josé Montero Madrid en Lo que digan los futboleros
Tomás Luis de Victoria en Benzema se hace perdonar
Juan Rodriguez-Briso en Real Madrid, un equipo español
Amparo Martín en De cañas por el Metropolitano
ROSA MARIA cuesta guerrero en Horarios family friendly, por favor
Antonio Lorenzo Vicente en Coleman puede batir el récord de Bolt
Lila Castro en Zidane de los milagros
SAMER KHEIR en Zidane de los milagros
ROSA MARIA cuesta guerrero en TDAH y deporte: una tabla de salvación
Ana Bonilla Rodriguez en TDAH y deporte: una tabla de salvación
J. Carlos en Zidane de los milagros
Benjamín Fernandez en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Luis Polo en Zidane de los milagros
Manu Ponce en Zidane de los milagros
Embruix de Lluna en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Carmen María en ¿Quién defiende a mi hijo?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Quién defiende a mi hijo?
George_Kaplan en Gatillazo madridista
David Azpiazu Torres en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
ROSA MARIA cuesta guerrero en José María García y el fantasma de Instagram
Salvador en Se busca asidero
Gabriel Inojosa en Pepinazo en el Bernabéu
julio ruiz en Se busca asidero
ROSA MARIA cuesta guerrero en Rugby inclusivo: bendita melé
Josefina Trujillo en La figura del líder
Carmen María en ¡Hagan juego, señoritos!
Juanma Jiménez en Mucho Villarreal, poca suerte
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¡Hagan juego, señoritos!
Ana Bonilla Rodriguez en ¡Hagan juego, señoritos!
Dalmacio del Campo en En defensa de Zidane y de su equipo
david en Ser un hombre
Raúl en Lagarto, lagarto
Elena en Ser un hombre
Carlos en Ser un hombre
Albert Batlle en Carta a los Reyes Magos
Begoña hernando en Carta a los Reyes Magos
ROSA MARIA cuesta guerrero en Carta a los Reyes Magos
Carmen María en Carta a los Reyes Magos
Juanma Jiménez en Feliz Navidad… y gracias
Elaine Cristina en Feliz Navidad… y gracias
Alejandro Chacón en El Barça es el procés
Pekas en A ti padre…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Los otros diez planes de Navidad con tus hijos
Ignacio en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Juan de Dios en A ti padre…
Aurora en A ti padre…
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Mundial 82: el peor sorteo de la historia se hizo en Madrid
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Larry ‘Legend’ Bird… bajo el halo del mago Johnson
Ana B en A ti padre…
Embruix de Lluna en La importancia de SER el CAPITÁN
Arancha Matamala en A ti padre…
Aminie Filippi en A ti padre…
Beatriz en A ti padre…
Carlos Ruf en La mente es la que gana
Kalle Ruf en Echo de menos…
Pablo en Estilismos
Felipe en Soy maratoniana
Ivan Reina en Soy maratoniana
MaiteV en Soy maratoniana
Luis Alberto Merchán en Bye, bye, Blackbird
Manuel Grandes en Bye, bye, Blackbird
Jesús María Martín Domínguez en El Titanic del Betis, proa hacia el iceberg
Tomás Luis de Victoria en Cristiano en su laberinto
Cristina Navarro en Mi primera maratón
Luis Alberto Merchán en Castillos en el aire
José Vaquer en Mi primera maratón
Pantxo Pintxo en El derbi, de la A a la Z
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Gerardo Rodríguez@@ en San Siro dirá la última palabra
Luis Bilbao en El fin de Cristiano
Jose Antonio Fernandez Plaza en Asensio convirtió el domingo en viernes
Jota en el camino en ¿Dónde está el equipo?
Irene García en Un empate por principios
José Miguel en Pánico escénico
Gerardo Rodríguez en Y de nuevo, el racismo
Guillermo García Sánchez en 10 millones de dólares por una cámara para Pep

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies