martes, diciembre 16, 2025
Google search engine
InicioCulturaSusana López: "La Ley de la Memoria ha llegado tarde, por eso...

Susana López: «La Ley de la Memoria ha llegado tarde, por eso se extienden interpretaciones maquilladas de la Dictadura»

Susana López (Erandio, Bizkaia, 1963) es doctora en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco y ha impartido clases en varias universidades españolas. Gran parte de sus publicaciones son trabajos de investigación referidos al mundo de la comunicación. Su tesis doctoral trató sobre la prensa y la transición política. 

Fue galardonada con el Premio Iparragirre de Relato por Ausencia de madre, una dramática historia de violencia intrafamiliar. La infancia usurpada, un relato sobre la Guerra Civil y sus huérfanos, alcanzó similar reconocimiento en el Certamen del Foro de la Memoria Histórica de Córdoba y ha sido finalista en los premios Bruma Negra de relato. Pero todo esto muchos de ustedes ya lo saben.

Lo que no saben es que Susana López es tímida y de carcajada fácil. Su fuerte es contar ese mundo de vidas desgarradas, las vidas de aquellos que no la tenían, los sentimientos de aquellos que no querían dejar de sentir. Su talento se basa en que es capaz de mostrarnos a través de sus personajes cómo discurrían, uno junto al otro, de la mano, el amor y el dolor. Y hoy, Susana López ha cerrado un rato su portátil para venir a vernos y contarnos cosas de su vida y de cómo ve esta vida que nos ha tocado vivir.

—Muchas gracias por aceptar nuestra invitación Susana. Es un verdadero placer tenerla aquí con nosotros. Bienvenida a A la Contra. ¿Café, té, agua?

—Café. Siempre. Soy una adicta, me tomo unos seis al día. La culpa es de las mujeres de mi familia materna, que eran muy cafeteras. Cada vez que ibas de visita, lo primero que hacían era preparar café de puchero. A veces lo tomábamos de pie en la cocina.

—Permítame decirle, aunque ya se lo habrán dicho a menudo, que ‘El silencio más noble’ me ha impresionado.

—Te agradecería que me trataras de tú. Ni mis alumnos me hablan de usted. Y soy bastante mayor para me echen años encima. Ja, ja. Me alegro de que te haya impresionado mi novela, aunque con que la hayas disfrutado me quedo satisfecha. Es bonito que tus lectores te digan que les ha gustado lo que escribes y, desde luego, esta novela me está dando muchas alegrías.

—En tu novela, hablas de nacionalismo vasco, españoles, la guerra civil, maquis, maketos, la Sección Femenina… Me temo que aún no son temas fáciles.

—Pablo Casado acaba de declarar que si llega al Gobierno derogará la ley de la Memoria, justo cuando se cumplen 85 años del golpe militar de 1936. Derogará una ley que, en mi opinión, ha llegado demasiado tarde, de ahí que se hayan mantenido y se extiendan interpretaciones maquilladas de la Dictadura. El profesor Julián Casanova, en el diario El País, hablaba esta misma semana del peligro de retomar los viejos argumentos de la manipulación franquista para justificar aquella guerra. Está visto que en España sigue habiendo una parte de la población que niega (o al menos justifica) aquel espantoso episodio de nuestra historia. En cuanto escribes u opinas sobre el tema, hay quien se siente ofendido y te tacha de sectario.

—Tus novelas tocan siempre temas sensibles, como en ‘Vías muertas’ o en ‘Khalil’…

—En Khalil hablo de la inmigración ilegal y de cómo hasta los que nos decimos “no racistas” podemos desconfiar de los demás por su origen. Sin embargo, esta novela no se desarrolla en ningún lugar definido, precisamente porque los prejuicios hacia el de fuera son universales. Vías muertas parte de un intento de atentado terrorista de ETA a un subinspector de la policía nacional en Bilbao. Luego se desarrolla en Segovia. Pero sí, creo que en esta, aun siendo una novela policíaca, se tratan temas de ese orden, como el enfrentamiento ideológico o la visión que se tiene del País Vasco desde fuera.

—Tú has dicho que esta novela te la contaron a retazos tus mayores cuando eras una niña. ¿Eras una de esas niñas calladas que se sientan a escuchar y que las abuelas adoran?

—Era una niña alegre que no paraba de jugar. Es lo que tiene haber nacido en una familia donde no me ha faltado de nada. Mis padres son maravillosos, en casa disponía de todas las comodidades, me llevaron a un buen colegio y me dieron mucha más libertad que a la mayoría de las jóvenes de mi época. ¡Cómo para no ser feliz!  Y sí, en casa me acostumbraron a las largas sobremesas, donde varias generaciones compartíamos canciones y anécdotas. Yo disfrutaba mucho escuchando a los demás. Me fascinaban las batallitas de mi padre y de mis abuelas. De ahí viene la fuente de inspiración, de lo escuchado. Luego, la historia es pura imaginación, salvo algún capítulo que es recreación libre de algunos episodios vividos por mis abuelas.

—Déjame decirte que hay una cosa que me ha llamado la atención y es que no parece que juzgues a nadie, que simplemente narras, a pesar de la dureza de lo que describes.

—Desde que un lector, al que por cierto le había gustado la novela, la calificó de novela política, digo en mis presentaciones, para que no haya sorpresas, que esta historia está escrita desde el punto de vista de los perdedores. Mi intención no ha sido ser equidistante, condeno abiertamente aquella guerra y a quienes la provocaron y también a los que la aplaudieron y supieron aprovecharse del régimen. Sin embargo, en mi novela aparecen también personajes del bando vencedor que son buenas personas, como Carmen, la esposa del falangista. Y lo hago porque las personas son más que su ideología y en el bando vencedor también hubo gente de buen corazón. No haber incluido un personaje de este tipo habría sido negar una realidad.

—¿Qué hay de ti en Lucía, Elvira y Renata?

—Siendo tres mujeres tan distintas de carácter, les une la fuerza interior para crecerse ante las dificultades y la solidaridad hacia quienes necesitan ayuda. Eso es lo que tengo yo de ellas. La vida me ha enseñado que, cuando las cosas vienen mal dadas, es cuando me hago más fuerte.

—¿Ibaia, el pueblo ficticio de tu novela, es tu Erandio natal?

—Por supuesto. Decidí cambiarle el nombre porque así podía diseñar el escenario a mi gusto, sin necesidad de ser rigurosa, me daba mayor libertad creativa.

—¿Y cómo siendo de Erandio has nacido en Erandio? Nos habían comentado que los de Erandio y los de Bilbao nacen donde les parece.

—¡Ja, ja! ¡Qué fama tenemos! La verdad es que cuando yo nací Erandio era un barrio de Bilbao. Lo anexionaron durante el franquismo en contra de la voluntad de los erandiotarras. Tuvo que llegar la democracia para devolverle su independencia. En cualquier caso, siempre que me preguntan fuera de mi tierra de dónde soy respondo que de Bilbao porque Bilbao es un referente y todos los vizcaínos nos sentimos orgullosos de nuestra villa, ahora que es bonita y también antes, cuando era industrial y gris.

—Tú has ejercido la docencia en varias ciudades, ¿te parece que hay mucho desconocimiento de España a Euskadi y viceversa?

—Depende de las personas. Cuanto más abiertas son de mente más se informan y por lo tanto más conocen. Hace muchos años, tenía yo 16, fui a Segovia como monitora de un campamento para niñas. Estando en la Plaza de la Catedral nos oyeron hablar y, probablemente por el acento, un grupo de hombres jóvenes se dio cuenta de que éramos vascas. Delante de las niñas nos llamaron etarras. Eso ya no pasa. Otra vez, hará unos doce años, una alumna de Valladolid me confesó que no conocía el País Vasco porque sus padres no la dejaban ir, por si acaso. Esa imagen de mi tierra me producía mucha tristeza y mucha rabia. También he tenido que responder a mucha gente sobre cómo vivíamos en el País Vasco y cómo veíamos el futuro. La mayoría me preguntaban con interés sincero y con respeto y yo contestaba encantada, me gustaba hacer de embajadora de mi tierra. Ahora que ya no hay terrorismo se está extendiendo la idea de que sacamos los cuartos a los españoles y de que somos insolidarios. Habrá que combatir con hechos y palabras este nuevo estereotipo.

—La docencia la ejerces en la rama de Información. Durante años has formado a futuros periodistas. ¿Qué crees que es lo que deberían tener más claro todos esos futuros periodistas?

—En este momento mis alumnos son de una escuela de negocios, van a ser expertos en marketing o en gestión de empresa. Pero sí, durante muchos años, he aportado mi granito de arena a formar futuros periodistas. ¡Y no sabes la alegría que me llevo cuando veo que algunos de ellos tienen trabajo como informadores! En mi opinión deben tener claro que su profesión es difícil, que su trabajo está en el punto de mira y que deben ser honestos. Y por supuesto que han de tomar conciencia de la responsabilidad que recae sobre ellos, no deben olvidar que son la garantía de una sociedad libre.

—En los últimos 20 ó 30 años, ¿crees que el periodismo ha mejorado o ha empeorado?

—Creo que el periodismo sigue siendo malo, regular o bueno dependiendo del medio de comunicación y del periodista. Sí observo que, muchas veces, sobre todo en televisión, es tendencioso, y no me gusta. Me preocupa que se mezclen los géneros periodísticos, la opinión con la información, incluso con la publicidad. Por ejemplo, a veces se presentan como expertos en un tema personas que son meros opinadores. O en la radio, donde en espacios informativos, se confunde al oyente presentando como noticia textos llenos de trazos más propios del género de opinión. Como la radio es más inmediata, resulta más fácil que el periodista opine sin que el oyente se dé cuenta. En la prensa escrita, la lectura permite una mayor reflexión y es más difícil equivocar al lector.

—Actualmente existe una micronización de la información, hay fuentes de información por todas partes. ¿Crees que esta sobreexposición es buena para el ciudadano? Me da la impresión de que en un mundo donde la información es tan abrumadora, el ciudadano está más perdido que nunca, más perdido que Risto Mejide en ‘El Club de la Comedia’.

Ja, ja. No sé muy bien qué papel haría Risto Mejide en El Club de la Comedia. Supongo que él no sería muy gracioso como monologuista aunque seguro que podría escribir un monólogo muy bueno. Pero, en serio, respondiendo a tu pregunta, el exceso de información puede ser perniciosa no sólo para la comprensión de la realidad sino incluso para la propia salud mental. Por ejemplo, conozco personas mayores que viven asustadas pensando que cualquier día les ocupan la casa. El problema, sin embargo, más que la abundancia de información es la falta de criterio para discernir qué fuentes son fiables y cuáles no. Si no, ¿cómo es posible que la gente se crea tantos bulos? Que la capacidad de crítica se desarrolle entre los jóvenes depende en gran parte de nosotros los docentes.

—¿Crees que nos dirigimos hacia un periodismo cerrado y de suscripción?

—La llegada de internet al mundo del periodismo tiende a un modelo de negocio basado en la suscripción, lo mismo que la industria audiovisual. Antes eran muy pocos los suscriptores de prensa diaria, ahora si no te suscribes apenas te dejan leer unos cuantos artículos. Al igual que en el caso de la televisión, siempre quedarán medios en “abierto”, lo que habrá que ver es la calidad de la información de esos medios.

—¿No te parece que ese sistema hará un poco más libre a la prensa de lo que es ahora?

No estoy segura, aunque me temo que la publicidad seguirá siendo necesaria y los propietarios tendrán intereses que quieran proteger. Esto ha pasado siempre a lo largo de la historia del periodismo, y aun así merece la pena contar con los medios de comunicación porque nos hace más libres.

—Pero hablemos de literatura y de tu novela. ‘El silencio más noble’ lo publicó Click Ediciones, del Grupo Planeta, sello que únicamente publica en digital. ¿Cómo recuerdas ese paso a papel, tan importante para un escritor, en el sello Booket, también del Grupo Planeta?

—Me llamó mi editora de Click, Adelaida Herrera, y me llevé una alegría muy grande. Primero, porque significaba que la novela se estaba vendiendo bien y segundo porque se abría la posibilidad de que los lectores no digitales pudieran leerlo. Muchas personas me preguntaban si estaba en papel y decirles que no me frustraba mucho. Y la sensación que me provoca verlo en mi estantería, cogerlo, olerlo y pasar las hojas es muy placentera, no te voy a engañar.

—¿Nos puedes dar alguna pista acerca de la temática de tu próxima novela?

—No me gusta mucho adelantar la trama de lo que tengo entre manos. Soy un poco supersticiosa y temo que si hablo no lograré publicarla. Sólo te diré que trata de una mujer de ochenta años que en sus últimos días repasa su anodina vida. Como diría Kiko Ledgard: ¡Hasta ahí puedo leer!

—Tú cuentas que te encantan las novelas largas y que ‘Khalil’ fue un experimento de novela corta ¿Cómo será esta?

—No lo sé, aunque intuyo que más breve que El silencio más noble pero más larga que Khalil. A ver hasta dónde me lleva el personaje.

—Una curiosidad. ¿En tus lecturas prefieres clásicos o contemporáneos?

—Me gusta más la narrativa contemporánea, entendiendo por contemporánea la que se ha escrito desde los años cuarenta. Y creo que la razón está en mi formación como periodista, el lenguaje de la novela contemporánea es más directo. No obstante, alterno la literatura clásica con la literatura contemporánea. Es bueno beber de distintas fuentes. Puedo estar con Pérez Galdós una semana y a la siguiente con Carmen Santos. Y luego abro una novela de Wilkie Collins o me encierro con Vargas Llosa.

—A mí me encantan las novelas sobre mujeres fuertes y valientes, con carácter, como ‘El silencio más noble’. ¿Compartes esa preferencia?

—No diría tanto como preferencia. A mí me atrapan las historias de personajes, que protagonistas y secundarios estén muy bien desarrollados y que sean complejos. Por ejemplo, me gustan los thrillers pero en muchos de ellos lo que prima sobre todo lo demás es la trama. Esos me suelen defraudar. Necesito que además de la resolución de una investigación, los personajes me hablen, me cuenten sus dudas, sus miserias…Por ejemplo, de la escritora Dolores Redondo me ha gustado mucho más su novela Todo esto te daré que la Trilogía del Baztán, precisamente por la complejidad de sus personajes y su vida interior. Es una gran novela.

—Hablando de mujeres fuertes y valientes, a ver, di la verdad… ¿Quién manda en casa?

—¡Ja ja! Depende de qué cuestiones hablemos. Mi marido suele decir que las decisiones más importantes de nuestra vida en común las he tomado yo. Pero no es verdad. Ponemos las cosas sobre la mesa y decidimos juntos. Yo decido qué comemos porque él no sabe cocinar. Y él decide qué coche compramos porque yo solo me fijo en el color y eso no basta. En el resto vamos de la mano.

—Y una pregunta que, siendo una vasca de pro, trasciende mucho más allá de todo lo imaginable ¿Quién cocina mejor de los dos? Dime, dime, si no nos escucha nadie…

—Ya te he respondido antes. Él ni sabe ni le interesa. Podrías pensar que en casa del ciego el tuerto es el rey. Pero no. Lo hago bastante bien, aprendí viendo a mi madre en la cocina. Ahora, no me pidas cosas muy de moda, que soy de cocina tradicional, de cazuela, puchero y salsas. ¡Y dicen que mi ensaladilla rusa no tiene rival!

—Para ir terminando, verás que el peso de la sección deportiva en este diario es importante… así que dime, ¿sabes quién ganó la Liga el año pasado?

—No estoy segura. No sigo la liga, no soy futbolera, aunque me gustan las competiciones de selecciones nacionales, como la Copa de Europa o los Mundiales. Probablemente porque es cuando, además del dinero, los jugadores tienen una motivación más elevada. ¿Ganó el Atletico de Madrid?

—Sí, y dirás que no eres muy futbolera pero alguien nos ha comentado que cuando gritas los goles del Athletic se te escucha en Guipuzcoa… ¿Es eso cierto?

—No tanto, pero me pongo nerviosa. Si llegamos a la final de la Copa pongo una banderita en la ventana. En las últimas finales la tuvimos que quitar con mucha pena. David no gana a Goliat hace mucho tiempo. No hace falta ser futbolera para ser del Athletic, nuestro equipo es un sentimiento que alcanza a todos los vizcaínos, no solo a los de Bilbao, independientemente de a qué partido político votes o del grado de nacionalismo que corra por tus venas.

—Pues al final, siendo tú de Erandio y yo de La Línea de la Concepción, no hemos necesitado un traductor, menos mal, eso que nos ahorramos. Déjame decirte que teníamos muchas ganas de conocerte, que ha sido un verdadero placer tenerte aquí con nosotros en A la Contra y que esperamos que con tu próxima novela, nos vuelvas a regalar otro estupendo rato como este.

—Me ha encantado hablar contigo. Y te he entendido a la perfección, lo cual no siempre me pasa con todos los gaditanos. Me refiero a la forma de hablar, claro. Tengo debilidad por Cádiz, he pasado algunos veranos allí y además de sol he encontrado muy buena gente y mucha alegría. ¡La próxima vez hablamos con un atún de almadraba para compartir! Te confieso que me gusta más que el bonito del norte, pero no se lo digas a nadie ¿eh?

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Conchita Minguez en Cinco apuntes para seis carreras
Francisco en Te quiero, Valverde
GONZALO IMPUESTO NOGUERAS en La carrera de su vida
José Luis Hera en Lava
Angel en Lava
Antonio Martínez Pascual en El Sevilla sonroja al Madrid
Begoña hernando en Ya están aquí…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Ya están aquí…
Ángel en Vuela el Madrid
Francisco Bascuas en Fortnite y la física del caos
Ramón J. en Serena pierde la calma
Manitu69 en Armagedon colchonero
Chema en Querido Manu
Chema en Querido Manu
Dalmacio del Campo en Mucho ruido y pocas nueces
Óscar en Las tragaderas
Maria del Carmen Torres en La banda izquierda no tiene memoria
manuel santamaria asensio en Lo salvó el VARça
José Luís en Lo salvó el VARça
Antonio Lopez Lobeto en Sin actitud no hay talento
José Ramón en Sin actitud no hay talento
Milagros Recio en La constante es Messi
Pablo González Suárez en Rivaldo, Simeone y un minuto de silencio
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Mauricio en La fuga de La Masía
José Antonio Del Moral en Piqué y los pollos sin cabeza
Dalmacio del Campo en Hola Courtois, adiós Keylor
Jesús Carlos Zuazo Garrido en Hola Courtois, adiós Keylor
Quillo en Cuento de Navidad
ROSA MARIA cuesta guerrero en Papás, tenéis deberes
BEGOÑA Hernando en Papás, tenéis deberes
Alicia Fernandez en Papás, tenéis deberes
Gjon Haskaj en El secreto de fichar bien
VICENTE PÉREZ NAVARRO en Vinicius, la proto estrella
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
jclopezmontoya21@gmail.com en Morir con el portero que no queríamos
Johhny en En serio
Oscar Pereira Fernandez en Iago no tiene la culpa
Alicia en Recuerdo Mundial
Alicia en Recuerdo Mundial
ROSA MARIA cuesta guerrero en Recuerdo Mundial
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
José Luis García en En serio
SMN en En serio
Walter Montaldo en Vivir con el alma aferrada
Antonio López Lobeto en Biscotto innecesario
manu5 en En serio
Benjamin Fernández en En serio
Irene García en Dios ha muerto
Jose en Dios ha muerto
Carmen Viedma Diaz en ¡Nada de sexo con extranjeros!
ALFONSO APARICIO VIAN en De Gea: «Tampoco he matado a nadie»
Ignacio Rubén Melancolía en Julen tiene mi voto
FERNANDO ALONSO MARTÍN-LOECHES en Julen tiene mi voto
Antonio López Lobeto en Deporte para leer
Ignacio Rúben Melancolia en Ocho finales seguidas para King James
Mariano J. en El niño Cristiano
José Luis en Bale fue el héroe
Albert en Bale fue el héroe
ROSA MARIA cuesta guerrero en La lista
Aurora en La lista
LUCASIAN en Padres dron
Nachovic en No olviden esta cara
Alfrez en El Principito
Alberu en El Principito
Borja en El Principito
Alicia en Padres dron
ROSA MARIA cuesta guerrero en Padres dron
Aurora en Padres dron
Jorge en Padres dron
Alejandro Alcalde en La mala educación
Alfrez en Energía potencial
zico1999 en La última cena
zico1999 en La última cena
Manolo Muñoz en ¡Resiste, Lendoiro!
Estibaliz Giner Larrauri en ¿Marino o submarino?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Marino o submarino?
Basilio Leónidas en La primera red social es tu casa
maria antonia Lopez en ¿Marino o submarino?
Manitu69 en Ser o no ser
David en Ser o no ser
Raquel en La caída de Messi
Manuel Rafael Prieto Fanjul. en La caída de Messi
Basilio Leónidas en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en La primera red social es tu casa
Ettore Viglione en Bajón oval
guaschiano en Fort tiene razón
ErJabato en Fort tiene razón
Sara Amado en Las crónicas boludas
Rebeca R. en Las crónicas boludas
Ana Bonilla Rodriguez en #SantiCampeón
Aurora en #SantiCampeón
Alicia en #SantiCampeón
Begoña hernando en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en #SantiCampeón
Jose manuel en Lopera, 22; Alaya, 0
betiquisimo en Lopera, 22; Alaya, 0
Gol Sur 88 en Lopera, 22; Alaya, 0
Juan Carlos Quesada Fernandez en El Sahara Marathon, mucho más que una carrera
Francisco josé Montero Madrid en Lo que digan los futboleros
Tomás Luis de Victoria en Benzema se hace perdonar
Juan Rodriguez-Briso en Real Madrid, un equipo español
Amparo Martín en De cañas por el Metropolitano
ROSA MARIA cuesta guerrero en Horarios family friendly, por favor
Antonio Lorenzo Vicente en Coleman puede batir el récord de Bolt
Lila Castro en Zidane de los milagros
SAMER KHEIR en Zidane de los milagros
ROSA MARIA cuesta guerrero en TDAH y deporte: una tabla de salvación
Ana Bonilla Rodriguez en TDAH y deporte: una tabla de salvación
J. Carlos en Zidane de los milagros
Benjamín Fernandez en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Luis Polo en Zidane de los milagros
Manu Ponce en Zidane de los milagros
Embruix de Lluna en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Carmen María en ¿Quién defiende a mi hijo?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Quién defiende a mi hijo?
George_Kaplan en Gatillazo madridista
David Azpiazu Torres en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
ROSA MARIA cuesta guerrero en José María García y el fantasma de Instagram
Salvador en Se busca asidero
Gabriel Inojosa en Pepinazo en el Bernabéu
julio ruiz en Se busca asidero
ROSA MARIA cuesta guerrero en Rugby inclusivo: bendita melé
Josefina Trujillo en La figura del líder
Carmen María en ¡Hagan juego, señoritos!
Juanma Jiménez en Mucho Villarreal, poca suerte
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¡Hagan juego, señoritos!
Ana Bonilla Rodriguez en ¡Hagan juego, señoritos!
Dalmacio del Campo en En defensa de Zidane y de su equipo
david en Ser un hombre
Raúl en Lagarto, lagarto
Elena en Ser un hombre
Carlos en Ser un hombre
Albert Batlle en Carta a los Reyes Magos
Begoña hernando en Carta a los Reyes Magos
ROSA MARIA cuesta guerrero en Carta a los Reyes Magos
Carmen María en Carta a los Reyes Magos
Juanma Jiménez en Feliz Navidad… y gracias
Elaine Cristina en Feliz Navidad… y gracias
Alejandro Chacón en El Barça es el procés
Pekas en A ti padre…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Los otros diez planes de Navidad con tus hijos
Ignacio en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Juan de Dios en A ti padre…
Aurora en A ti padre…
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Mundial 82: el peor sorteo de la historia se hizo en Madrid
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Larry ‘Legend’ Bird… bajo el halo del mago Johnson
Ana B en A ti padre…
Embruix de Lluna en La importancia de SER el CAPITÁN
Arancha Matamala en A ti padre…
Aminie Filippi en A ti padre…
Beatriz en A ti padre…
Carlos Ruf en La mente es la que gana
Kalle Ruf en Echo de menos…
Pablo en Estilismos
Felipe en Soy maratoniana
Ivan Reina en Soy maratoniana
MaiteV en Soy maratoniana
Luis Alberto Merchán en Bye, bye, Blackbird
Manuel Grandes en Bye, bye, Blackbird
Jesús María Martín Domínguez en El Titanic del Betis, proa hacia el iceberg
Tomás Luis de Victoria en Cristiano en su laberinto
Cristina Navarro en Mi primera maratón
Luis Alberto Merchán en Castillos en el aire
José Vaquer en Mi primera maratón
Pantxo Pintxo en El derbi, de la A a la Z
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Gerardo Rodríguez@@ en San Siro dirá la última palabra
Luis Bilbao en El fin de Cristiano
Jose Antonio Fernandez Plaza en Asensio convirtió el domingo en viernes
Jota en el camino en ¿Dónde está el equipo?
Iván Bellido Andrés en Simeone no tiene quien le escriba
Irene García en Un empate por principios
José Miguel en Pánico escénico
Gerardo Rodríguez en Y de nuevo, el racismo
Guillermo García Sánchez en 10 millones de dólares por una cámara para Pep

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies