Asuntos varios.
Mohoric cruzó la meta mandando callar y el gesto es el equivocado. Si lo que pretendía era reivindicar la limpieza del equipo Bahrein (su hotel fue registrado por la policía el pasado miércoles por indicios de dopaje) debería haberse rociado agua por la cabeza a modo de ducha, o mostrar los antebrazos sin marcas, o sacar una pastilla de jabón y pasársela por las axilas. Limpieza. Mandar callar es una estupidez formidable. El ciclismo no está bajo sospecha porque alguien hable demasiado, sino porque los ciclistas se han dopado demasiado. Si ahora no lo hacen, fantástico. Ojalá la gendarmería haya cometido un error. Rezo para que el inspector Clouseau esté detrás de todo. O el gendarme Louis de Funes. Pongo velas para que alguien no mande callar a Mohoric.
✌ 🇸🇮@matmohoric wins again! The champion of Slovenia wins his second 200km+ stage on the #TDF2021.
— Tour de France™ (@LeTour) July 16, 2021
💚 For @MarkCavendish, the hunt for the record will wait until the Champs-Elysées…
⏩ Here are the highlights of the 19th stage. pic.twitter.com/4dEAmsrCIP
El triunfo de etapa de Mohoric, el segundo en la presente edición, es el quinto del ciclismo esloveno en este Tour; la cuenta aumentará si Pogacar consigue en la crono su cuarto triunfo parcial (¿alguien apuesta en contra). De los cuatro eslovenos que comenzaron el Tour (Roglic se retiró herido), Luka Mezgec (102) es el único que parece español. O francés. O italiano. Vergüenza de Eslovenia. El país, por cierto, cuenta con 2,1 millones de habitantes. Los que no juegan al baloncesto, ganan en el Tour.
This victory is for all the riders here at the @LeTour. All the years of hard work, sacrifice and staying away from our families to do what we all love most ❤️ Respect everyone.
— Matej Mohoric (@matmohoric) July 16, 2021
Thanks @BHRVictorious, you guys are like my family.
And to do it on this @MeridaBikes 😍🇸🇮 pic.twitter.com/jYlSjXhUPs
La etapa nos dejó otro incidente digno de reseñar. Pogacar salió como una centella del grupo para reprender el ataque de Kwiatkowski a 200 kilómetros de meta. Según parece, le recriminaba su demarraje después de una caída. Hay quien ha comparado el gesto con el de Armstrong a Simeoni, cuando le intimidó en carrera por acusar a Conconi (el doctor Infierno). La comparación no procede, pero el hecho demuestra que el niño manda. Quizá en exceso. Como el destino es caprichoso, la demostración de autoridad de Pogacar ha coincidido con el cumpleaños de Miguel Indurain (57), el ciclista que mejor ha ejercido el liderato del ciclismo mundial. Con humildad y sin soberbia. Repartiendo premios menores. El resultado es que ningún rival le odió lo suficiente. Y así era imposible ganarle.
La jornada también nos dejó el encuentro entre Merckx y Cavendish. Las dichosas mascarillas no nos permitieron disfrutar gestos que, a buen seguro, debieron ser deliciosos. Especialmente en la cara del Caníbal. Aunque el acercamiento pareció afectuoso, ya hay quien asegura que el gran Eddy se marcó un Florentino en monólogo interior: tolili, cortito, anormal… El domingo en París hablará el barrilete cósmico.
🤩 From one legend to another. Respect!
— Tour de France™ (@LeTour) July 16, 2021
🤩 D’une légende à une autre ! Respect !#TDF2021 pic.twitter.com/Jeuj13ZAmH




