martes, junio 16, 2026
Google search engine
InicioFútbolEl mentalista

El mentalista

Riazor situó a todo el Real Zaragoza con medio cuerpo colgando de un acantilado. Se esperaba perder en la visita al Deportivo y se sabía que esa derrota declararía algo parecido al estado de sitio de cara al siguiente partido en casa, ante el Extremadura. No imponerse ayer a un rival directo suponía que la salvación quedase ya a tres puntos, con Sporting y Málaga afilando la guadaña en los primeros días de 2019: demasiada distancia y demasiados rivales para un equipo que se mostraba inferior a todo y a todos. Y acaso lo peor, La Romareda iba a convertirse en una hoguera de vanidades, donde arderían hasta quienes llevan décadas vistiendo los mejores trajes ignífugos que se conocen.

En este contexto, ya descrito y hasta anticipado con cierta precisión en textos anteriores, llegó el nuevo Víctor Fernández de siempre: hoy actual porque ya anteayer resultaba un adelantado a un tiempo que, 25 años después, sigue siendo el suyo. Alguna década antes de que ambos conceptos siquiera existiesen en nuestra sociedad, y mientras empezaba a llamársele míster, él ya era un coach que empoderaba a los suyos. Cuando las redes sociales no asomaban ni en las escenas más vanguardistas de las películas que imaginaban el futuro, Fernández supo generar la suya en los inolvidables años 90 y mantenerla fiel aun sin actividad reciente: su llegada ha bastado para que los casi 700.000 habitantes de la ciudad nos hayamos reunido alrededor suyo para contraer cada tríceps y declararnos indestructibles a su lado.

Víctor es el mentalista que requería lo terminal de la situación, el único artificiero que sabía cortar los cables correctos cuando ambas bombas, clasificatoria y ambiental, apuraban su devastadora cuenta atrás. Los años no han descafeinado su halo y cuatro días le han bastado para conseguir que todo el mundo crea en sí mismo, y en el de al lado, mientras se guiña un ojo delante del espejo. Nunca es fácil pasar de la depresión más profunda a la sonrisa de quien no pensaba contarlo y todavía vive para hacerlo; ni resulta sencillo inocular tanta autoestima en unos jóvenes aplastados por el peso del lugar y que fueron capaces de, insistiendo una y mil veces, sobrevivir al primer marcador adverso hasta enganchar a la grada, incluso en los momentos en los que el empate, ya no digamos la remontada, parecían más esquivos.

Hubo progresos tácticos, claro que los hubo. Tácticos y de nombres. Por primera vez en la temporada, el Zaragoza se ordenó en un 4-4-1-1, sin rombo en el medio y con Pombo lanzando al delantero centro. Más allá de la radiografía social e institucional, esta variante de línea de cuatro atrás y doble pivote por delante, inédita en lo que se llevaba de temporada, también se señaló como posible solución en artículos anteriores. Nunca consiste en tener la razón, y mucho menos en presumir de ello: se trata de analizar y proponer, tener opiniones propias y animarse a compartirlas por si pueden mejorar la realidad de todos. Porque el futuro de todos dependerá de lo que aportemos cada uno.

Guitián y Álex Muñoz se confirmaron como la impasable pareja de centrales que se preveía y el nuevo ejercicio de solvencia de Muñoz siguió alargando la sombra sobre quién ordenó que no jugara durante casi dos meses de derrotas por sangría defensiva. Con ellos dos no hará falta volver a la línea de cinco defensas y resultará improbable ser uno de los equipos que desciendan a Segunda B, por momentos sufridos que aún queden por superar. Como lo será -improbable que descienda de Segunda- un equipo que tenga de portero a Cristian Álvarez -ayer lesionado y sustituido con prestancia por Ratón-, ni con un creciente Lasure y Benito -también fuera por molestias musculares y mejor suplido por Delmás en la media hora final que por Zapater en la hora inicial- en los laterales.

Javi Ros resulta una rueda de auxilio casi insustituible en el doble pivote, lo acompañen un James cada vez más parecido al de inicio de temporada o Eguaras, cuando se recupere y logre parecerse al Eguaras de la anterior. Guti, versátil y eficiente siempre, puede sumarse a esta terna o disputar con Papu una banda derecha sin heredero natural hasta que el mercado de invierno intente corregirlo. Porque debería incorporarse a un futbolista específico de banda derecha como prioridad. Con Guti en banda se pierde un candidato para el gobierno en el centro del campo y con Papu, zurdo cerrado, trazando siempre rutas interiores, toda la banda quedaría para Benito y sería Ros, o quien ocupase la posición derecha del doble pivote, quien debería frecuentar las coberturas en cada proyección ofensiva de su lateral. Quizá el georgiano, en esa posición, sirva para algunos partidos como local y no para todos los minutos de esos partidos.

Si algo chirrió ayer fue la manera en la que se ordenaron los tres delanteros. Pensados para coexistir en rombo, la disposición táctica de Víctor orilló a Álvaro Vázquez a la banda izquierda del centro del campo y ubicó a Gual de referencia arriba. Superado el debate institucional del rombo -una ventaja fundamental de la llegada de Fernández es que siempre que se juegue en rombo o que no lo haga Álex Muñoz será porque él lo considere; nadie le insinuará nada, ni se atreverá a hacerlo-, este sistema abre dos caminos con la tripleta ofensiva. Si se decide que jueguen los tres -lo más probable dado el sello del entrenador-, parecería más adecuado al perfil solidario de Gual -ayer Álvaro se exprimió como nunca, quede dicho- y al colmillo más afilado de Vázquez, que ambos intercambiaran sus posiciones en El Molinón, siendo Álvaro el nueve y Gual el centrocampista por izquierda. El segundo camino, por el que se vota desde aquí, sería dejar esa banda a Aguirre -quizá el último gran olvidado por recuperar- y apostar por Pombo y Vázquez arriba, quedando Gual como necesario revulsivo… hasta que los biorritmos de cada uno cambien y obliguen a redefinir roles.

Contra el Extremadura, quizá en un cruce de caminos para la historia -para que la siga habiendo o nos convirtiéramos en ella-, el nuevo Zaragoza de Víctor Fernández partió de un kilómetro 0 que debe salvarlo del descenso, acercándolo a posiciones más honrosas, y quizá lleve a Víctor del banquillo actual al palco futuro, al asiento que prefiera. Su entorno y él mismo se esfuerzan por desmentir esa imagen, pero ahí, sólo ahí, cuesta creer en sus palabras y no imaginarlo en despachos superiores.

Todo mentalista sabe que el cerebro es el músculo más poderoso. Casi todo empieza y termina en él. Querer nunca garantizara poder, pero terminará pudiendo quien siempre quiera y nunca se rinda, por desagradable e insistente que parezca mostrarse el destino. Resistir siempre será vencer, aunque en la resistencia activa los asientos acaben en punta y cueste captar voluntarios para aumentar su censo. Víctor es más que glucosa para la psique de todos, pero de ahí emana su fuente de permanente optimismo y de eterna juventud, la que le hizo ser un adelantado a su tiempo en los noventa y lo eleva como un profesional vigente y actual 25 años después.

Javier Hernández
Javier Hernández
Cefalópodo. Activista de imposibles renovables. Dueño, como nadador, de un diploma paralímpico único en Londres 2012. Único... porque no ganó más (50 espalda) y porque nunca nadie ha alcanzado uno igual: con 33 años y sin haber entrenado nunca antes de los treinta. Doctor Honoris Causa en México y conferenciante motivacional sin fronteras en www.delospiesalacabeza.org, regresa a la redacción deportiva tras fatigar teclados en Heraldo de Aragón y en As a principios del siglo
RELATED ARTICLES

2 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -
Google search engine

Most Popular

Recent Comments

Antonio Lopez Lobeto en Mi pájaro es mejor que el tuyo
Stockton en Bon voyage
Juan De Dios Luna Cijanes en El problema del Barça es el relato
Perikorro en Tantas mareas, marean
Perikorro en No me gusta el cricket
Carmelo en La venda ya cayó
Antonio Jesús Zarza Moreno en ¿Marino o submarino?
Lorenzo Dominguez Sanchez en Gracias, Florentino
Joaquín en Camino a Vitoria
Robert Lee en El que se va, ya no es
victor martín marron en Quiten de ahí a esa loca
Martín Vallejo platero en El borde de la piscina
Diego en Gracias, Johan
jose antonio medrano en Gracias, Johan
Jorge Florido en Gracias, Johan
Javier en Gracias, Johan
Esteban en Gracias, Johan
Fran en Gracias, Johan
5contraelcalvo en Esperando a Zidane
Perikorro en Esperando a Zidane
Elaine Cristina en Casillas, el homenaje pendiente
Tomás Luis de Victoria en No, lo ponemos todo al centro
Tomás Luís de Victoria en Casillas, el homenaje pendiente
Lucas en Benzema FC
Carlos Antonio Suárez fornelino en Jugarse «nada»
Antonio Lopez Lobeto en Siete equipos para tres descensos
Víctor Raúl Valladares en El Real Madrid se queda solo
IÑAKI ASENSIO CALATAYUD en Ter Stegen, el portero de la T-10
José Ramón García en Ilusión en el nuevo White Hart Lane
JOSE ANTONIO FERNANDEZ PLAZA en Héctor del Mar, tal como éramos
Lucas en Oh, capitán
José Luis Heras en Usted tiene el faro roto
Juan J Rodriguez en Usted tiene el faro roto
Jairo Castillo en El Madrid de la triste figura
Rod en Au revoir
Cristian Galván en Motociclismo e hipocresía
Hassansudeim en La trampa perfecta
Juan De Dios Luna Cijanes en La trampa perfecta
Antonio Lopez Lobeto en Cuestión de fe
Martín Vallejo platero en Marcó Isco, ganó Zidane
Eliseo en Vuelve Zidane
Juan De Dios Luna Cijanes en La esperanza
Juan de Dios Luna Cijanes en La muerte del emperador
Maria Jose en Tropismo
María Jesús en Tropismo
Antonio Lopez Lobeto en El amor no siempre gana
SanEmeterio For Atle en Bienvenidos al espectáculo de minstrel
Elaine Cristina en El empate perfecto
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Sergio Alberruche en La revancha perpetua
Antonio Lopez Lobeto en Al límite de la filosofía
Juan de Dios Luna Cijanes en La ley del mínimo esfuerzo
Antonio Lopez Lobeto en Milagro Kvitova
Carlos Leo Castellanos en Cristiano ya no va de farol
Marcos Da Silva en El tamaño importa (y mucho)
Antonio Lopez Lobeto en Promesas que todavía lo son
Gustavo Del río manzano en Quince años sin el mejor: Chava Jiménez
ROSA MARIA cuesta guerrero en A propósito de Laura
Irene García en Vidrio roto
AA - Rod en Vidrio roto
Juan Luna Cijanes en Solari y la teoría del melón
Antonio Lopez Lobeto en El valor de las palabras
Raúl Ávila en El traje de toda la vida
Miguel Morán en Godín es El Cid Campeador
Ricardo Moreno Castillo en La adolescencia duele
Aminie Filippi en La adolescencia duele
Miguel Angel Hidalgo Mena en Historia de un superviviente
Alfrez en Por los cojones
Paulino en Por los cojones
ROSA MARIA cuesta guerrero en La adolescencia duele
Luis Miguel en Y el presidente, ¿qué?
Oscar Redondo Callado en Tour 2019: Un espanto de recorrido
Santiago Peraza en A LA CONTRA, primer aniversario
Teddy Sagarrasantos@hotmail.com en Bienvenidos al mágico mundo de Oz
Conchita Minguez en Cinco apuntes para seis carreras
Francisco en Te quiero, Valverde
GONZALO IMPUESTO NOGUERAS en La carrera de su vida
José Luis Hera en Lava
Angel en Lava
Antonio Martínez Pascual en El Sevilla sonroja al Madrid
Begoña hernando en Ya están aquí…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Ya están aquí…
Ángel en Vuela el Madrid
Francisco Bascuas en Fortnite y la física del caos
Ramón J. en Serena pierde la calma
Manitu69 en Armagedon colchonero
Chema en Querido Manu
Chema en Querido Manu
Dalmacio del Campo en Mucho ruido y pocas nueces
Óscar en Las tragaderas
Maria del Carmen Torres en La banda izquierda no tiene memoria
manuel santamaria asensio en Lo salvó el VARça
José Luís en Lo salvó el VARça
Antonio Lopez Lobeto en Sin actitud no hay talento
José Ramón en Sin actitud no hay talento
Milagros Recio en La constante es Messi
Pablo González Suárez en Rivaldo, Simeone y un minuto de silencio
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Francisco Pedrajas Raya en Ganó el Atlético, cambió el viento
Mauricio en La fuga de La Masía
José Antonio Del Moral en Piqué y los pollos sin cabeza
Dalmacio del Campo en Hola Courtois, adiós Keylor
Jesús Carlos Zuazo Garrido en Hola Courtois, adiós Keylor
Quillo en Cuento de Navidad
ROSA MARIA cuesta guerrero en Papás, tenéis deberes
BEGOÑA Hernando en Papás, tenéis deberes
Alicia Fernandez en Papás, tenéis deberes
Gjon Haskaj en El secreto de fichar bien
VICENTE PÉREZ NAVARRO en Vinicius, la proto estrella
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
jclopezmontoya21@gmail.com en Morir con el portero que no queríamos
Johhny en En serio
Oscar Pereira Fernandez en Iago no tiene la culpa
Alicia en Recuerdo Mundial
Alicia en Recuerdo Mundial
ROSA MARIA cuesta guerrero en Recuerdo Mundial
Antonio Lopez Lobeto en Monsieur Mbappé
José Luis García en En serio
SMN en En serio
Walter Montaldo en Vivir con el alma aferrada
Antonio López Lobeto en Biscotto innecesario
manu5 en En serio
Benjamin Fernández en En serio
Irene García en Dios ha muerto
Jose en Dios ha muerto
Carmen Viedma Diaz en ¡Nada de sexo con extranjeros!
ALFONSO APARICIO VIAN en De Gea: «Tampoco he matado a nadie»
Ignacio Rubén Melancolía en Julen tiene mi voto
FERNANDO ALONSO MARTÍN-LOECHES en Julen tiene mi voto
Antonio López Lobeto en Deporte para leer
Ignacio Rúben Melancolia en Ocho finales seguidas para King James
Mariano J. en El niño Cristiano
José Luis en Bale fue el héroe
Albert en Bale fue el héroe
ROSA MARIA cuesta guerrero en La lista
Aurora en La lista
LUCASIAN en Padres dron
Nachovic en No olviden esta cara
Alfrez en El Principito
Alberu en El Principito
Borja en El Principito
Alicia en Padres dron
ROSA MARIA cuesta guerrero en Padres dron
Aurora en Padres dron
Jorge en Padres dron
Alejandro Alcalde en La mala educación
Alfrez en Energía potencial
zico1999 en La última cena
zico1999 en La última cena
Manolo Muñoz en ¡Resiste, Lendoiro!
Estibaliz Giner Larrauri en ¿Marino o submarino?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Marino o submarino?
Basilio Leónidas en La primera red social es tu casa
maria antonia Lopez en ¿Marino o submarino?
Manitu69 en Ser o no ser
David en Ser o no ser
Raquel en La caída de Messi
Manuel Rafael Prieto Fanjul. en La caída de Messi
Basilio Leónidas en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en La primera red social es tu casa
Ettore Viglione en Bajón oval
guaschiano en Fort tiene razón
ErJabato en Fort tiene razón
Sara Amado en Las crónicas boludas
Rebeca R. en Las crónicas boludas
Ana Bonilla Rodriguez en #SantiCampeón
Aurora en #SantiCampeón
Alicia en #SantiCampeón
Begoña hernando en #SantiCampeón
ROSA MARIA cuesta guerrero en #SantiCampeón
Jose manuel en Lopera, 22; Alaya, 0
betiquisimo en Lopera, 22; Alaya, 0
Gol Sur 88 en Lopera, 22; Alaya, 0
Juan Carlos Quesada Fernandez en El Sahara Marathon, mucho más que una carrera
Francisco josé Montero Madrid en Lo que digan los futboleros
Tomás Luis de Victoria en Benzema se hace perdonar
Juan Rodriguez-Briso en Real Madrid, un equipo español
Amparo Martín en De cañas por el Metropolitano
ROSA MARIA cuesta guerrero en Horarios family friendly, por favor
Antonio Lorenzo Vicente en Coleman puede batir el récord de Bolt
Lila Castro en Zidane de los milagros
SAMER KHEIR en Zidane de los milagros
ROSA MARIA cuesta guerrero en TDAH y deporte: una tabla de salvación
Ana Bonilla Rodriguez en TDAH y deporte: una tabla de salvación
J. Carlos en Zidane de los milagros
Benjamín Fernandez en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Luis Polo en Zidane de los milagros
Manu Ponce en Zidane de los milagros
Embruix de Lluna en ¡Força Penya! iForça Badalona!
Carmen María en ¿Quién defiende a mi hijo?
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¿Quién defiende a mi hijo?
George_Kaplan en Gatillazo madridista
David Azpiazu Torres en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
Juanma Jiménez en En defensa de Iñigo Martínez
ROSA MARIA cuesta guerrero en José María García y el fantasma de Instagram
Salvador en Se busca asidero
Gabriel Inojosa en Pepinazo en el Bernabéu
julio ruiz en Se busca asidero
ROSA MARIA cuesta guerrero en Rugby inclusivo: bendita melé
Josefina Trujillo en La figura del líder
Carmen María en ¡Hagan juego, señoritos!
Juanma Jiménez en Mucho Villarreal, poca suerte
ROSA MARIA cuesta guerrero en ¡Hagan juego, señoritos!
Ana Bonilla Rodriguez en ¡Hagan juego, señoritos!
Dalmacio del Campo en En defensa de Zidane y de su equipo
david en Ser un hombre
Raúl en Lagarto, lagarto
Elena en Ser un hombre
Carlos en Ser un hombre
Albert Batlle en Carta a los Reyes Magos
Begoña hernando en Carta a los Reyes Magos
ROSA MARIA cuesta guerrero en Carta a los Reyes Magos
Carmen María en Carta a los Reyes Magos
Juanma Jiménez en Feliz Navidad… y gracias
Elaine Cristina en Feliz Navidad… y gracias
Alejandro Chacón en El Barça es el procés
Pekas en A ti padre…
ROSA MARIA cuesta guerrero en Los otros diez planes de Navidad con tus hijos
Ignacio en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Estíbaliz en A ti padre…
Juan de Dios en A ti padre…
Aurora en A ti padre…
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Mundial 82: el peor sorteo de la historia se hizo en Madrid
José Ignacio Vidal Fernández de Castro en Larry ‘Legend’ Bird… bajo el halo del mago Johnson
Ana B en A ti padre…
Embruix de Lluna en La importancia de SER el CAPITÁN
Arancha Matamala en A ti padre…
Aminie Filippi en A ti padre…
Beatriz en A ti padre…
Carlos Ruf en La mente es la que gana
Kalle Ruf en Echo de menos…
Pablo en Estilismos
Felipe en Soy maratoniana
Ivan Reina en Soy maratoniana
MaiteV en Soy maratoniana
Luis Alberto Merchán en Bye, bye, Blackbird
Manuel Grandes en Bye, bye, Blackbird
Jesús María Martín Domínguez en El Titanic del Betis, proa hacia el iceberg
Tomás Luis de Victoria en Cristiano en su laberinto
Cristina Navarro en Mi primera maratón
Luis Alberto Merchán en Castillos en el aire
José Vaquer en Mi primera maratón
Pantxo Pintxo en El derbi, de la A a la Z
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Pedro Luis Garcia en Las dos Españas, ¿cuál mejor?
Gerardo Rodríguez@@ en San Siro dirá la última palabra
Luis Bilbao en El fin de Cristiano
Jose Antonio Fernandez Plaza en Asensio convirtió el domingo en viernes
Jota en el camino en ¿Dónde está el equipo?
Irene García en Un empate por principios
José Miguel en Pánico escénico
Gerardo Rodríguez en Y de nuevo, el racismo
Guillermo García Sánchez en 10 millones de dólares por una cámara para Pep

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies