Ocurrió lo previsto en el Barclays Center de Nueva York. Zion Williamson se convirtió en el número 1 del Draft de 2019. Los New Orleans Pelicans le han seleccionado en el pick 1 y empezarán con él la reconstrucción de la franquicia tras la marcha de Anthony Davis,. Williamson llegaba al draft de 2019 como uno de los mayores proyectos de estrella desde LeBron James. En el March Madness de este año, su universidad (Duke) dominó tanto como se veía desde 2012, cuando los Wildcats de Kentucky ganaron el torneo con un excelso Anthony Davis.
«¿Qué me llama la atención de él? Su agilidad y su rapidez. Por su tamaño, su fuerza para moverse es impresionante», comentaba LeBron James mientras veía a Zion en directo contra la Universidad de Virginia.
Además de con Zion Williamson, los Pelicans contarán a partir del próximo otoño con Lonzo Ball, Josh Hart y Brandon Ingram, a los que hay que sumar el base Jrue Holiday. Williamson será un buen aporte: ha promediado está temporada 36,4 puntos, 11,4 rebotes y 3,5 asistencias por partido. Según los expertos, el jugador de Duke no tendrá ningún para adaptarse a la NBA. Con sus 2,01 metros y sus 130 kilos, Williamson es un jugador muy poderoso cuando ataca el aro. Un gran defensor y un reboteador de élite que dará grandes noches en el Smoothie King Center.
Días previos al draft, Zion habló de sus futuros compañeros llegados de los Lakers. «Lonzo es un gran base, de la vieja escuela y eso lo respeto mucho. Sobre Ingram creo que es un gran anotador. Pienso que es capaz de dar 25 o 30 puntos durante una buena noche», comentó el número 1 del Draft. Tras su elección Zion Williamson le agradeció todos sus esfuerzos a su madre y rompió a llorar.
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En el número dos, los Memphis Grizzlies eligieron a Ja Morant. Este jugador levantó del asiento a más de uno durante el March Madness. Rápido y con gran manejo de balón, Ja Morant demostró una gran capacidad para liderar equipos tras su final de temporada. 24,5 puntos por partido y 10 asistencias fueron los números que le han valido para ser el número 2 de draft. Durante el famoso torneo de marzo, el base de los Murray State Racers, consiguió un triple-doble (17 puntos, 16 asistencias y 11 rebotes) para pasar con su universidad a la segunda ronda del torneo. Unos números que no se conseguían desde 2011, cuando lo hizo Draymond Green.
Con el traspaso de Mike Conley a Utah Jazz, Ja Morant será el base encargado de empezar la reconstrucción de la franquicia de Tenennessee. Tiene el talento para conseguirlo, en la NCAA lideró la clasificación de asistencias y terminó en el top 1o en puntos. Además, a su lado estará Jaren Jackson Jr. Son dos proyectos prometedores para resurgir a una franquicia en horas bajas. «Si no crees en tu sueño, nadie va a creer en ti», fueron las palabras de Ja Morant tras su elección. El padre del jugador, que fue compañero de Ray Allen en la universidad, dijo: «Cuando vi todo el potencial y amor que tenía por este deporte, hice todo lo que pude para que estuviese aquí».
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Hasta el número tres cayó R.J. Barrett. Bien es cierto que el alero de Duke podría haber salido perfectamente en el número dos, pero fue él quien se negó jugar en Memphis. Durante las prácticas previas al draft, Barrett decidió solo presentarse a la de los New York Knicks, incluso llegó a decir: «Este es el lugar en el que quiero estar. Espero que me elijan». Sus deseos de vivir en la Gran Manzana y saltar como local en el Madison Square Garden se han hecho realidad. Con esta selección los Knicks se aseguran un gran anotador que durante su etapa en la NCAA promedió 22,6 puntos por partido.
Una de sus grandes virtudes es la actitud de estrella que tanto gusta en el Madison Square Garden. Tras su elección, los aficionados de los Knicks congregados en el Barclays Center festejaron su llegada. Su padre, Rowan Barrett, jugó como profesional en el Etosa Alicante. Ambos rompieron a llorar en los micrófonos de la ESPN. «Trabajará, se esforzará y llegará más fuerte, para hacer feliz a la gente de Nueva York», fueron las palabras de Rowan Barrett tras la elección de su hijo.
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