El fútbol está vivo y en continuo cambio. Los jugadores cada vez son más rápidos y potentes, además de tener una técnica individual más depurada. Los entrenadores buscan continuamente sistemas tácticos más avanzados para adaptar a sus equipos a los nuevos desafios. De ese estudio sale, por ejemplo, la nueva visión que se le da a una zona del campo, la zona 14.
Un campo de fútbol mide 110×75, pero no en todas las zonas del campo se juega igual ni tiene la misma importancia lo que allí ocurre. Son muchos los estudios que nos hablan de una zona especial en el campo, la llamada zona 14 o “Golden Square”, espacio donde pasan o deben pasar las acciones más importantes en ataque de un equipo.
¿Y dónde está la zona 14? Si dividimos el terreno de juego en 18 rectángulos de 6×3, la zona 14 se encuentra frente al área de penalti.

Hace tiempo que esta zona del campo es foco de estudio. Son muchos los técnicos que creen que el acceso a ese espacio en las acciones de ataque está directamente relacionado con el gol. Si desde esa zona logras jugar en vertical buscando el último pase, tus opciones de marcar son hasta cuatro veces más altas que si la jugada es abierta a banda.
En la Universidad John Moores (Liverpool) se hizo al respecto un trabajo que en la actualidad marca la pedagogía táctica sobre la utilización de dicha zona y sobre cómo y con qué tipo de jugador debe ser utilizada para obtener el mayor número de opciones de marcar.
La zona 14, hace varias décadas, era la donde reinaba el mediapunta, sobre todo cuando el 4-4-2 en rombo era el dibujo más utilizado. Jugadores de perfiles más o menos similares eran los dueños del balón en esa zona: Maradona, Zico, Laudrup, Baggio… todos muy dotados para el último pase o, como decía Valdano, capaces de tirar una pared en una cabina telefónica. Sin embargo, en el fútbol actual el mediapunta no pasa por su mejor momento. Jugadores como Özil, Dybala o Isco sufren para encontrar acomodo en los nuevos sistemas. Ha desaparecido su posición y nos encontramos con un decorado muy diferente al de años atrás, especialmente para superar bloques bajos. Hoy la zona 14 es propiedad de los falsos nueves y los extremos a pierna cambiada que llegan a esa posición con movimientos diagonales desde la banda.
Al no ser una zona de finalización ofensiva, ya que se encuentra fuera del área grande, ni de definición directa, las características del jugador que ocupa ese espacio marcan el perfil del ataque de un equipo. No obstante, no debemos pasar por alto que, aunque la zona 14 se localiza entre los centrales y los mediocentros defensivos, hoy en día es una zona básica en la presión alta al tratarse de un lugar donde las defensas dan inicio a las jugadas.
Es evidente que esta zona no se trabaja igual si te enfrentas a equipos que defienden con bloques bajos o si te mides a equipos que te presionan arriba. Equipos como el City o el PSG la tratan de forma diferente a como lo hacen clubes contragolpeadores como el Tottenham de Mou o el Atleti del Cholo.
Marcelo Bielsa mantiene que la zona 14 no solo es clave para llegar al gol. También sostiene que es el espacio básico que debe centrar la atención del juego ofensivo y defensivo de un equipo. En el Bayern de Múnich, por ejemplo, son Müller y Goretzka quienes ocupan ese terreno, ya que su entrenador lo entiende como una zona de llegadores de segunda línea que desde esa posición cargan el área. Touchel en el PSG se la reserva a Neymar, intentando que sus puntas hagan aclarados para que el brasileño explote desde ahí su regate y desborde, también su último pase. Simeone, durante años, entendió ese espacio como una zona de paso, algo que esta temporada y con el crecimiento de Joao Félix parece que está cambiando. Guardiola y Klopp han sido los grandes artesanos de dicha zona en los últimos años. En el Barça, Pep inventó continuos movimientos dentro-fuera para sus falsos nueves con los que Iniesta, Xavi y Messi hicieron estragos. Klopp utiliza a Firminio para fijar, atraer y arrastrar a los centrales, con el objetivo de que Salah y Mané ataquen el punto de penalti.
El fútbol es un deporte imperfecto, una manta corta con la que si te tapas la cabeza te descubres los pies. Para Klopp, cada vez que en el fútbol cierras un hoyo se abre otro. Sin embargo, el estudio del fútbol está haciendo que cada día sea más interesante observarlo, no solo para ver las cosas que pasan, sino para entender por qué pasan y cómo intervienen los equipos para que ocurran. En todo ello es fundamental el conocimiento de la zona 14.




